El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, rechazó este martes las acusaciones sobre un supuesto uso de armas letales durante el operativo de desbloqueo realizado el pasado 23 de mayo en la carretera La Paz–Oruro.
“En ninguno de los operativos policiales de mantenimiento del orden público está permitido el uso de armas letales, se hace un control estricto durante la formación antes de salir a este tipo de operativos, esto es en presencia de personal de transparencia, en algunos casos ha estado gente de Derechos Humanos”, señaló.
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La intervención se ejecutó en el marco de un corredor humanitario para permitir el paso de alimentos, combustible y otros productos esenciales hacia la sede de Gobierno.
La autoridad policial aseguró que ni la Policía ni las Fuerzas Armadas portaron armamento letal durante el operativo en la localidad de Vilaque Copata, donde un joven perdió la vida en medio de enfrentamientos entre efectivos y grupos movilizados que mantenían bloqueada la vía.
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Sokol explicó que antes de cada intervención se aplican controles estrictos y existe supervisión de instancias de transparencia y derechos humanos para evitar excesos durante las operaciones.
El jefe policial indicó que las investigaciones deberán establecer el calibre del proyectil que causó la muerte del joven y determinar desde dónde salió el disparo. El caso permanece bajo investigación del Ministerio Público.
Por su parte, el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, Henry Pinto, informó que la Fiscalía abrió un proceso por el delito de homicidio para esclarecer las circunstancias del hecho.

