En medio de la crisis que atraviesa Bolivia, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, expresó su respaldo al Gobierno de Rodrigo Paz y solicitó a los actores políticos “renunciar” a actitudes violentas y priorizar el diálogo para resolver las tensiones sociales y políticas.
“La Secretaría General apoya al Gobierno democráticamente elegido en Bolivia, liderado por el presidente Rodrigo Paz, y también a todas las instituciones democráticas del Estado Plurinacional de Bolivia”, declaró ante los representantes de los Estados miembros, durante la sesión del Concejo Permanente del organismo internacional, convocado a solicitud del Estado Plurinacional frente a los conflictos y movilizaciones registradas en el país.
Ramdin cuestionó también el uso de la fuerza como mecanismo de presión política y pidió garantías para los derechos fundamentales. “Condenamos todos los actos de violencia, sin importar su origen, y la obstrucción de derechos fundamentales, servicios sociales y médicos, ya que no tienen lugar en una sociedad democrática”, sostuvo.
Del igual forma, exhortó a las partes en conflicto a encaminar soluciones mediante acuerdos políticos. “Pedimos a todas las partes que se comprometan a un diálogo fructífero que sea la mayor expresión democrática”.
Durante la sesión, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, alertó ante la OEA sobre una serie de hechos que “amenazan gravemente el orden democrático, la institucionalidad y los derechos fundamentales” de la población boliviana.
Según la autoridad, las recientes protestas sociales “exceden el legítimo ejercicio de la protesta social y política” y están orientadas a “generar desestabilización institucional, debilitamiento del gobierno y alteración del orden democrático”, en referencia al bloqueo de carreteras, ataques a bienes públicos y privados, y obstrucciones en el abastecimiento de alimentos e insumos médicos.
Aramayo, durante su intervención en la sesión del organismo, vía videoconferencia, detalló los hechos de violencia registrados el pasado lunes en el centro de la ciudad de La Paz, cuando marchistas de diferentes sectores protagonizaron enfrentamientos con la Policía, ataques a instituciones públicas, saqueos a negocios locales y agresiones contra trabajadores de la prensa y civiles.
En ese marco, el canciller solicitó el respaldo de la OEA para condenar la violencia política, apoyar la institucionalidad democrática y acompañar los esfuerzos de diálogo y pacificación impulsados por el Gobierno, además de realizar el seguimiento correspondiente a la situación actual del país.
El secretario general Ramdin afirmó que Bolivia cuentan con mecanismo institucionales para resolver la crisis. “Bolivia tiene la capacidad institucional de hallar el camino. La democracia se debe construir a partir del diálogo y la participación”, manifestó.
“La combinación de un diálogo genuino e instituciones clave fuertes es normalmente un estándar procedimental. Es la base de las sociedades democráticas en estos tiempos complejos que vivimos, en un hemisferio que enfrenta las consecuencias de las interrupciones energéticas globales, presiones inflacionarias y creciente desigualdad social”, complementó.
Finalmente, Ramdin expresó el respaldo y la disposición del organismo internacional de acompañar y asesorar al Estado Plurinacional en la búsqueda de una solución al conflicto y el restablecimiento de la normalidad en el país.
“La Secretaría General de la OEA está lista para colaborar, ofrecer apoyo, buenos oficios y/o asesoramiento al Gobierno y al pueblo de Bolivia de acuerdos a sus mandatos y en cualquier capacidad útil”, afirmó.

