Después de 27 días, la marcha de indígenas y campesinos de Pando y Beni llegó este lunes a la ciudad de La Paz en rechazo a la Ley 1720 de conversión voluntaria de pequeñas propiedades agrarias tituladas a propiedad mediana y que, según los movilizados, afecta directamente a sus territorios.
La marcha inició en el norte del país, con la participación algunas federaciones de campesinos e indígena de la región, y durante su recorrido se fueron sumandos sectores similares del Beni.
“Nuestra demanda es justa y esperemos que se sensibilicen con todo el sufrimiento de nuestra gente”, dijo una de las dirigentes de la columna que ahora avanza por las calles de la sede de Gobierno.
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Durante la movilización, el Gobierno intentó frenar la marcha en varias ocasiones con convocatorias al diálogo que consistían, principalmente, en incluir garantías para los territorios indígenas y comunales en el reglamento de la norma, propuesta que fue rechazada por los marchistas.
El propio presidente del Estado, Rodrigo Paz, afirmó que la ley no afectaba a las tierras originarias y que la conversión del título de propiedad era exclusivamente voluntaria, e incluso llegó a suscribir un acuerdo con uno de los sectores que componen la marcha.
En respuesta, el dirigente Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Severo Marca, manifestó que el Gobierno aún estaba a tiempo para anular la norma, caso contrario, “el presidente tiene que asumir las consecuencias”.
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Otro intento por frenar la movilización fue la aprobación del Decreto Supremo 5613, que establece lineamientos operativos “para la dotación y titulación de tierras en la región amazónica, con prioridad en los departamentos de Pando y Beni”.
Sin embargo, los manifestantes mantienen una firme postura y descartaron asistir a cualquier mesa de negociación que no implique la anulación de la ley, al señalar que gran parte de las tierras de Pando aún no cuenta con titulación.
En el recorrido, los marchistas reportaron bajas por problemas de salud, producto del desgaste físico tras semanas de caminata. Empero, la columna logró su objetivo de llegar a La Paz, donde fueron recibidos por varias personas que salieron a las calles para entregarles algunos alimentos y víveres.
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Actualmente, los indígenas y campesinos del norte amazónico exigen una reunión con Paz Pereira, bajo la advertencia de masificar y hasta radicalizar sus medidas de presión en la sede de Gobierno.

