Esta semana inicia con varios conflictos y movilizaciones contra el Gobierno, que intenta lidiar con todos los frentes en simultaneo. El foco principal es el paro generado indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), aunque no es el único.
La máxima dirigencia sindical formalizó la medida acompañada con extenso pliego de demandas, que incluye un nuevo incremento salarial, algunas de ellas fueron reforzadas en el cabildo realizado el sábado en la ciudad de El Alto.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, aseguró que la protestas se mantendrán hasta obtener respuesta del Ejecutivo, que ya anticipó su rechazo y apuesta por medir la capacidad real de convocatoria del paro.
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A través de un instructivo, el ente obrero citó a los a sus organizaciones afiliadas a concentrarse este lunes 4 de mayo en la ciudad de La Paz, en cumplimiento de las resoluciones asumidas en el cabildo.
La concentración está prevista para las 09:00 horas de este lunes en el frontis de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSMTB), ubicada en la avenida 16 de Julio.
Desde el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, la respuesta fue inmediata: descartar la paralización como vía de solución y reiterar el llamado al diálogo, advirtiendo que una huelga indefinida podría golpear la estabilidad económica y la producción.
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En tanto, autoridades de Gobierno se encuentran movilizadas para intentar descomprimir la situación mediante acuerdos, aunque el escenario se complica. Sectores productivos, empresariales y parte del transporte urbano marcaron distancia de la COB y alertaron que una paralización prolongada afectaría, principalmente, a quienes dependen del ingreso diario.
También cuestionan la amplitud del pliego petitorio, señalando que excede lo estrictamente laboral y tendría tintes políticos. Las críticas apuntan además al momento elegido para la medida y la posición de sectores, como gremiales, exportadores y pequeños comerciantes, que consideran más urgente alcanzar consensos que profundizar conflictos.
A esto se suman otros focos de conflicto, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia convocó a un paro de 24 horas para este 5 de mayo por la falta de combustible y el mal estado de las carreteras. El Gobierno convocó a los dirigentes para negociar, aunque el anuncio a movilizaciones permanece vigente.
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Algunas federaciones, como la departamental de La Paz, anunciaron ampliados de emergencia para definir si asisten al diálogo con el Gobierno o se suman a las protestas de la confederación nacional. En la región de los Yungas, transportistas mantienen bloqueos por falta de combustible y el mal estado de las carreteras; la administración nacional logró una pausa temporal, aunque los bloqueos persisten.
En paralelo, una marcha indígena y campesina avanza hacia La Paz tras más de tres semanas de recorrido. Aunque su impacto político ha sido menor que en otras ocasiones, suma presión en la sede de Gobierno.

