La Policía y la Armada Boliviana informaron que se logró recuperar la mayoría del armamento robado el fin de semana del Batallón de Infantería de Marina VI “Independencia”, ubicado en cercanías del Lago Titicaca, en el departamento de La Paz. Los operativos de búsqueda derivaron en la aprehensión de seis personas, entre ellos un marinero, y tres arrestados.
El robo ocurrió la noche del 25 de abril, en instalaciones del recinto militar asentado en el municipio de Chua Cocani, provincia Omasuyos. Ante este insólito hecho, la Armada Boliviana se declaró en estado de emergencia y desplegó unidades especiales para realizar una serie de operativos en carreteras departamentales y en la región fronteriza con el Perú.
Entre el armamento sustraído figuran cuatro fusiles FAL, cuatro fusiles AKA T56-2, tres escopetas Mossberg y seis pistolas de diferentes calibres, además de aproximadamente 250 cartuchos de calibre 7,62.
LEE TAMBIÉN: El dólar referencial subió nuevamente y se acerca al valor del mercado paralelo
“Producto de las operaciones de inteligencia se ha podido ubicar las armas sustraídas. Estas armas, contabilizadas al momento de su hallazgo, son 10 armas largas y 4 armas cortas”, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Henry Pinto.
Sin embargo, de acuerdo al inventario presentado por las autoridades del recinto militar, aún falta por localizar un fusil tipo AK y dos pistolas calibre 9 milímetros.
El comandante general de la Armada Boliviana, contralmirante Ernesto Adalid Alfaro Palma, detalló que las investigaciones realizadas en el establecimiento militar detectaron vulneraciones en los protocolos de seguridad, particularmente, por parte de un efectivo del recinto.
LEE TAMBIÉN: Bolivia se suma a la condena mundial por intento de atentado contra Trump en Washington
El marinero se encontraba de “franco” –en su día libre–, al igual que otros conscriptos, cuando se emitió la declaratoria de emergencia por el robo de armamento y el instructivo para que todos los efectivos regresen a la unidad militar. Según Alfaro, el joven regresó con horas de retraso e intentó ocultar evidencia incriminatoria que contenía en su celular.
Las indagaciones también develaron que el marinero recibió una llamada sospechosa previa al robo. Posteriormente, confesó su participación en el delito.
En su declaración, según Alfaro, el aprehendió vinculó a una segunda persona. Identificado como E.P.L., quien colaboró para ocultar el armamento sustraído.
LEE TAMBIÉN: La Paz inaugura su folklódromo en la Av. Apumalla con la pre–entrada del Señor de Colquepata
El jefe militar aseveró que se investigan a todas las personas intervenidas , tanto aprehendidas como sospechosas para determinar el grado de participación, además de descartar la colaboración de otros efectivos o civiles.
Por este hecho, la Fiscalía activó una investigación por los delitos de robo agravado de armamento y asociación delictuosa. Asimismo, la Armada analiza iniciar un segundo procesos en la vía administrativa.
Para el robo «han utilizado dos vehículos y han participado aproximadamente cinco personas, las cuales han sustraído las armas«, afirmó Alfaro.
LEE TAMBIÉN: Operativos de la Felcn en Cochabamba: golpe al narcotráfico supera los $us 408 mil
Según información preliminar, el armamento fue robado con la intención de fortalecer las operaciones de una organización criminal dedicada al avasallamiento de tierras y a la minería ilegal en el municipio de Sorata, en La Paz. El jefe militar precisó que el punto de entrega pactado para la entrega de las armas fue el cementerio de la zona de Tilata, considerada por los involucrados como una «zona segura».
Pinto agregó que las primeras hipótesis apuntan a que esta red ilícita estaría conformada por bolivianos y extranjeros, entre venezolanos y peruanos.

