La Dirigencia de la Central ‘Ivirizu Vandiola’, de la región del Trópico de Cochabamba, determinó vetar a su dirigente Elmer Lizarazu luego que éste reconociera un desgaste social y económico de la organización a causa de las vigilias instaladas en la zona para resguardar al expresidente del Estado, Evo Morales y planteó analizar otras alternativas para preservar su integridad, entre ellas un asilo político.
El sector cocalero, a través de un pronunciamiento, aseguró que las declaraciones de Lizarazu fueron emitidas a título personal y sin el consentimiento de las bases.
“Se determina otorgar veto sindical al señor Elmer Lizarazu, quedando restringida su participación y acceso a ampliados, congresos, reuniones y cualquier otra actividad orgánica de la Central ‘Ivirizu Vandiola’”, indica el pronunciamiento.
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El fin de semana, una grabación del discurso de Lazaruzu durante una concentración del sector obtuvo relevancia en redes sociales. En el material, el cocalero expresó su preocupación por el desgaste económico que representa mantener las vigilias para “cuidar” a Morales en el Trópico, particularmente en la localidad de Lauca Ñ –donde permanece a buen resguardo por centenares de campesinos y sus seguidores– y cuestionó la continuidad de la medida desde la emisión de un mandamiento de aprehensión en contra de la exautoridad, en 2024.
En respuesta, los representantes de la central cocalera afirmaron que los puntos de vigilia en el Trópico se mantienen por decisión de las bases, con el fin de impedir la detención de Morales, quien es investigado dentro de un caso por trata y tráfico de personas con agravante.
Además, sostuvieron que Lizarazu habría sido expulsado de la organización en 2014, por lo que cuestionaron su participación en el encuentro cocalero.
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Por su parte, el dirigente Vicente Choque precisó que la vigilia instalada en la región no se mantiene por decisiones unilaterales de Morales ni de alguna dirigencia afín, sino por una determinación orgánica de las bases del Trópico.
Asimismo, aseguró que la medida es sometida a evaluaciones permanentes ante una presunta persecución y los posibles cambios en la coyuntura nacional.
Choque reiteró que Lizarazu fue expulsado de la central cocalera, por lo que descalificó sus declaraciones ante las bases y lo calificó como “un resentido más” de la región.
En el material difundido, el cocalero sostuvo que “los compañeros están cansados y desgastados”, por lo que solicitó actuar con pragmatismo para preservar “la fuerza social y económica” de la organización antes de que la situación sea irreversible.

