El gobernador electo de Cochabamba, Leonardo Loza, desvirtuó un posible alejamiento del expresidente Evo Morales tras su victoria en las elecciones subnacionales del pasado 22 de marzo.
Durante un discurso en la región del Trópico, Loza respondió a los pronunciamientos que le recomendaron marcar distancia de Morales, como una señal de autonomía y para despejar la incertidumbre sobre una posible injerencia en la nueva administración departamental.
“Ni muerto me alejaría de Evo Morales; vamos a trabajar al lado de nuestro hermano. Que sigan soñando, que sigan deseando, no somos ningunos traidores. Aquí estamos y hemos ganado; no es por pega, no es por un cargo, sino para trabajar por nuestro pueblo”, afirmó.
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El exsenador indicó que las prioridades de su gestión estarán orientadas en producción, agua e integración caminera, además anticipó que buscará generar canales de comunicación y coordinación con el Gobierno nacional.
Respecto al exmandatario, Loza sostuvo que Morales “tiene derecho a hacer política”, pero enfatizó que la conducción de la Gobernación será su responsabilidad.
“Nadie aquí se va a alejar de Evo Morales, vamos a permanecer aquí hasta el final”, agregó.
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Tras concluir el cómputo oficial de las actas electorales, el Tribunal Electoral Departamental (TED) de Cochabamba confirmó el triunfo de Loza con el 40,43% de la preferencia, obteniendo una diferencia de más de 10 puntos respecto al segundo candidato más votado.
Ante la ausencia de una sigla propia, el exsenador y aliado cercano de Morales participó con la Alianza Unidos por los Pueblos (A-UPP), agrupación política que selló un acuerdo con el denominado “evismo” y con el Movimiento Al Socialismo (MAS) para contender en los comicios subnacionales.
Al igual que el resto de las autoridades electas, el nuevo gobernador asumirá sus funciones de manera oficial en mayo.

