La ministra de Salud, Marcela Flores, denunció este jueves que recibió un sistema sanitario “colapsado” y con serios problemas estructurales, debido a las desatenciones durante la administración del expresidente Luis Arce.
La autoridad señaló que el sistema nacional de salud muestra un “riesgo operativo crítico” y una de las principales dificultades detectadas es la excesiva burocracia y trabas legales que dificultó el funcionamiento eficiente de los hospitales y el abastecimiento oportuno de medicamentos.
“El Ministerio de Salud enfrenta dificultades financieras, de gestión, de administración, deudas millonarias y una fragmentación del sistema”, declaró la autoridad en conferencia de prensa.
Flores explicó que los nosocomios de tercer nivel dependen de recursos que son transferidos desde las gobernaciones, pero que estos suelen aprobarse con retraso, lo que hace prácticamente inviable su ejecución. Mencionó, por ejemplo, que los directores de los hospitales notificaron que la aprobación del presupuesto del tercer cuatrimestre se realizó recién a finales de noviembre.
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La demora en el trámite dejó solo 15 días para materializar compras mediante licitación, un plazo insuficiente para cumplir los procesos legales, que provocó desabastecimiento en varios centros de salud.
La crisis del sistema de salud, según la autoridad, también se encuentra representada en el incremento de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, persistencia del cáncer cervicouternio y el riesgo de que Bolivia pierda la certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de “país libre de sarampión”.
Flores también reveló que la actual administración del Ministerio de Salud debe enfrentar una deuda de más de Bs 450 millones, relacionada especialmente con el Sistema Único de Salud (SUS), el Fondo Rotatorio de Vacunas, unidades de cuidados intensivo, unidades para atender enfermedades como el cáncer y servicios básicos.
Además, detectaron deudas por $us 15 millones con la Organización Panamericana de Salud (OPS), otra de $us 500.000 con otros organismos de cooperación internacional y de $us 1,5 millones con el Programa de Zoonosis.
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“Hay algunas deudas que van mucho más allá. Por ejemplo, debemos servicios a Entel desde 2013, y esto genera un riesgo en la continuidad de atención a los pacientes”, agregó la autoridad.
Asimismo, la ministra denunció que anteriores gestiones llegaron a tener 947 funcionarios, con casos de duplicación de funciones o sin el perfil profesional requerido. “Hemos encontrado oficinas donde lo que dicen popularmente la secretaria de la secretaria”, señaló.
Precisó también que algunos proyectos tenían hasta 50 funcionarios, cuando solo requerían 12, y que recursos humanos destinados a regiones fueron centralizados en el nivel ministerial, lo que afectó la atención en el interior del país.
La autoridad atribuyó de todas estas deficiencias operativas, financieras y administrativas a la última gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS), al señalar que no se realizó la adquisición de bienes de manera apropiada ni con el procedimiento adecuado, lo que ahora pone en riesgo el acceso a ciertos medicamentos.
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“Los procesos de adquisición de bienes y servicios se han hecho sin planificación ni programación oportuna; la falta de pagos compromete el suministro de medicamentos esenciales”, reclamó.
Ante este escenario, Flores anunció una restructuración del Ministerio de Salud, reducción del organigrama, revisión del talento humano con prioridad en la meritocracia, y la institucionalización de los cargos.
También se prevé la implementación de sistemas digitales integrados, incluyendo el historial clínico y gestión de citas, con el objetivo de agilizar la atención y eliminar las filas en hospitales.

