El asesinato a tiros de Leonardo V. D. G. (47) y Harold M. E.(41), la noche del jueves en la avenida Cristo Redentor y cuarto anillo de Santa Cruz, estarían vinculados a redes criminales, y que contarían con antecedentes delictivos, según informó el ministro de Gobierno, Roberto Ríos.
“No fue un hecho aislado”, dijo Ríos, al revelar que ambas víctimas tenían antecedentes por estafa, tráfico de drogas, falsificación de documentos y hasta acusaciones por asesinato.
LEE TAMBIÉN: Eva Copa da libertad a su militancia para decidir su voto en la segunda vuelta
Las víctimas fueron acribilladas dentro de una vagoneta denominada como «alta gama». El mismo vehículo había sido utilizado semanas antes por Édgar R. Baeza. A., empresario secuestrado el 29 de julio y aún no localizado. La Policía confirmó que es el mismo motorizado en el que Baeza fue interceptado por encapuchados armados.
Leonardo V. D. había sido encarcelado en Palmasola en abril de 2020 por delitos graves, entre ellos tráfico de estupefacientes y asesinato, y fue liberado en julio de 2021. Aunque no se conocía su actividad laboral, el Ministerio de Gobierno confirmó que mantenía vínculos con Baeza A. y que figuraba como propietario de al menos 20 vehículos, lo que alimenta sospechas sobre un rol logístico en redes delictivas, es lo que al momento manejan.
LEE TAMBIÉN: Dirigente evista denuncia campaña psicológica y marca distancia de Paz, Lara y Tuto
Harold M. también contaba con antecedentes penales. Estuvo recluido en Palmasola entre noviembre de 2024 y febrero de 2025 por estelionato y estafa inmobiliaria, según informe policial. El ministro Ríos detalló que además enfrentó procesos por violencia familiar, falsedad material, ideológica y uso de instrumento falsificado. “Estaba intentando reconducir su vida”, afirmó su abogado, Daniel Vidal, quien agregó que ese mismo jueves, horas antes de ser asesinado, había asistido junto a Leonardo a una audiencia en la Felcc.
El vehículo en el que fueron ejecutados, según la Policía, fue el mismo usado por Baeza A. el día de su secuestro. El motorizado fue abandonado tras el hecho en el barrio Las Palmas y luego retirado por el hijastro del empresario, Pablo D. L.. El motorizado, estaría registrado a nombre de Roberto Fernando M. Ch., notario con antecedentes por “conducción peligrosa”, asentaron las autoridades policiales.
LEE TAMBIÉN: Gobierno advierte intento de mafias internacionales por ocupar territorio boliviano tras fuga de Marset
El fiscal departamental, Alberto Zeballos, sostuvo que la principal hipótesis apunta a un ajuste de cuentas ligado a estructuras criminales. “La violencia y el tipo de armamento usado muestran un patrón vinculado al crimen organizado”, declaró.
Finalmente, Zevallos añadió que se están recolectando pruebas balísticas, imágenes de cámaras de seguridad y testimonios para identificar a los responsables.

