Las lápidas que aparecieron en Bajo Llojeta, en el sector donde se encuentran las urbanizaciones Santa Cecilia y El Prado, confirman que el movimiento en masa que provocó la empresa Kantutani en un cementerio el 23 de noviembre pasado, generó la mazamorra que arrastró consigo una gran cantidad de barro y lodo este lugar, afirma el alcalde de La Paz, Iván Arias.
“Una vez más vuelvo a decir, no llueven lápidas ni llueve barro. Lo que ha provocado toda esta desgracia es una mala construcción que se hizo en el Cementerio Los Andes, en la zona de Cotahuma, y eso se rompió y bajó más de 154 mil toneladas de barro que generó en conjunto. Entonces, vamos a entregar estos materiales igual que los vecinos a la fiscalía”, dijo el Alcalde.
LEE TAMBIÉN: El Vaticano revela que el Papa Francisco murió tras sufrir un derrame cerebral
En Bajo Llojeta, el viernes fueron encontradas al menos dos lápidas en medio del lodo y el barro que todavía es retirado del lugar tras la mazamorra del pasado 23 de noviembre.
“Lo que ha caído es agua, el barro que vino, toda esa mazamorra cayó desde el Cementerio Los Andes, mejor dicho, a más de un kilómetro y medio de distancia de donde se encontraron las lápidas. ¿Qué van a decirme ahora?, ¿que han llovido lápidas?”, ironizó la autoridad edil.
LEE TAMBIÉN: Caso Zúñiga: Aprehenden a diputado opositor Richard Ribera en el aeropuerto de El Alto

