Durante las gestiones 2024 y 2025, la Empresa Minera Huanuni (EMH) informó que las pérdidas por el robo de mineral superan el millón de dólares. Ante el hecho, autoridades de Oruro y la estatal pidieron reforzar la seguridad con más personal militar y policial.
“Pasa el millón de dólares, tanto del jukeo que hacen permanentemente e invaden”, afirmó el subgerente de Huanuni, Miguel Aguirre. El directivo explicó que el incremento del precio del estaño alienta a los delincuentes a sumarse a este ilícito.
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Aguirre señaló que los “jukus” son grupos organizados que incluso tienen “vigilancia”. Cuando son descubiertos usan dinamitas y armas. Actualmente la zona cuenta con 150 efectivos militares y unos 50 policías, aunque solicitaron incrementar la cifra de uniformados.
El gobernador de Oruro, Edgar Sánchez, anunció acciones coordinadas con el Gobierno para reforzar la seguridad. También, planteó declarar zonas restringidas y militarizar sectores donde prolifera el jukeo. Ambos coincidieron en que se debe investigar a las comercializadoras que compran el mineral robado.
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El fin de semana, tras un enfrentamiento con jukus, dos militares y un trabajador de la mina fallecieron al caer en una bocamina de más de 50 metros de profundidad. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, calificó el hecho como un “lamentable accidente” y dijo que más de 50 personas ingresaron ese día para robar mineral.
De acuerdo con los primeros informes, un contingente militar y personal de seguridad de la Empresa Minera Huanuni acudieron al cerro Posokoni tras recibir una alerta sobre la presencia de entre 50 y 80 personas dedicadas al robo ilegal de minerales.
Según el reporte del Ejército y de la Fiscalía, durante la intervención los uniformados fueron atacados con artefactos explosivos y objetos contundentes por presuntos ‘jukus’. En medio del repliegue, varios efectivos y trabajadores se precipitaron a una bocamina de entre 50 y 70 metros de profundidad.

