Incertidumbre en la población de Santa Cruz de la Sierra por un inusual desabastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) que generó extensas filas en las agencias de distribución. Algunas familias incluso amanecen para ocupar los primeros lugares en busca de adquirir el producto.
Los reclamos apuntan a la inacción del Gobierno y al golpe a las finanzas de las familias, que buscan alternativas o invierten más tiempo en adquirir GLP que en obtener recursos. Desde la Cámara Nacional de Distribuidores, su representante Fernando Segovia atribuyó la crisis a limitaciones operativas que enfrentan los comercializadores.
Advirtió que la cadena de suministro se encuentra al borde del colapso debido a la escasez de cilindros aptos, lo que obliga a las empresas minoristas a recudir su capacidad operativa, lo que provocó un déficit que ahora sienten los barrios de la capital cruceña.
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Según Segovia, los comercializadores trabajan bajo condiciones extremas debido a cupos restringidos y demoras en las plantas de llenado. A ello se suman los nuevos feriados y la llegada del invierno, que ocasionó un aumento de la demanda en zonas periféricas.
Explicó que el contexto actual agudiza la problemática, ya que los distribuidores trabajan con restricciones porque un 75% de los cilindros presenta daños y no existe una fecha oficial para su reposición. En relación a la temporada de invierno, dijo que la demanda aumenta entre un 10% a 11%, lo que también afecta la distribución.
“Hubo una serie de feriados, que normalmente no había”, afirmó Segovia, quien remarcó que la implementación de descansos prolongados que generan mayor demanda de alimentos y otras actividades que requieren de GLP.
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En el ámbito privado la situación tampoco es alentadora. El representante indicó que dos plantas, ubicadas en Pailón y en la zona sur de Santa Cruz de la Sierra, cerraron y su demanda fue absorbida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en un escenario marcada por demoras en la reposición y llenado de cilindros.
Según Segovia, el acumulado de daños en garrafas llega al 75%, las cuales serán respuestas este año, aunque no existe una fecha oficial, ya que en el país solo existe una empresa que elabora los recipientes de GLP, por lo que deben esperar. El sector requiere de al menos 10.000 nuevas unidades.
“Se hará este año, pero debe pasar por procesos administrativos”, insistió.
Todas estas restricciones ocasionan ajustes en el horario de los recorridos de los camiones distribuidores en los barrios y perjuicios para las familias.
// Agencias

