En relación con el Auto Supremo N° 1190/2026 emitido por el Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, notificado ayer 29 de junio de 2026, deseamos comunicar que:
● SOBOCE manifiesta su formal y profunda disconformidad con los alcances de esta resolución dictada bajo un clima de amedrentamiento en Chuquisaca y a nivel nacional. El auto ignora de facto la tutela concedida a SOBOCE por la Sala Constitucional por vulneraciones al debido proceso en el fallo previo del Tribunal Supremo.
● El nuevo auto del Tribunal Supremo genera un grave e injusto daño a SOBOCE y también al clima de seguridad jurídica y económica en el país.
● La resolución incumple flagrantemente el fallo de la Sala Constitucional que ordenó al Tribunal Supremo dictar un nuevo auto. La tutela judicial no ordenó un simple ajuste semántico del auto previo, sino la reparación efectiva de las vulneraciones al proceso identificadas por la Sala Constitucional. ● SOBOCE activará las acciones legales contra este fallo y agotará todas las instancias, jurisdiccionales y/o constitucionales.
● A pesar de que el propio Tribunal Supremo da la razón a diversos argumentos técnico-jurídicos de SOBOCE y a los de la Sala Constitucional de La Paz, los magistrados terminan por dictar un auto arbitrario y contradictorio.
● El Tribunal Supremo reitera las vulneraciones del fallo previo contra los derechos constitucionales de SOBOCE, cuyo amparo fue concedido por la Sala de Garantías Constitucionales de La Paz, cometiendo una nueva violación del derecho al debido proceso.
● Esta decisión sienta un precedente sumamente preocupante para la inversión privada en Bolivia. Vulnera los principios de certidumbre y proporcionalidad que deben regir en el derecho empresarial.
● SOBOCE recuerda que el Estado Boliviano le adeuda desde hace más de 16 años la indemnización por la expropiación de sus acciones en Fábrica Nacional de Cemento S.A. (FANCESA), conforme al Decreto Supremo N° 0616 del 1 de septiembre del año 2010. 1
● El verdadero objetivo es no pagar la expropiación. La demanda de FANCESA no busca justicia; ha sido instrumentalizada histórica y jurídicamente como una maniobra de dilación para que el Estado boliviano no le pague a SOBOCE la indemnización por la expropiación de sus acciones. Tras 16 años de incumplimiento, la deuda con nuestra empresa supera los 290 millones de dólares. SOBOCE y sus accionistas hacen reserva expresa de todos sus derechos bajo la ley aplicable y al amparo del derecho internacional.
● Nuestra compañía reafirma su vocación de transparencia y su confianza última en que el Estado de Derecho debe imperar. No cejaremos en nuestro legítimo derecho a la defensa y continuaremos agotando las vías jurídicas oportunas para asegurar que la Ley prevalezca, se corrija este desvío procesal y se restituya la justicia plena para nuestra institución.
● SOBOCE S.A. continuará trabajando con el mismo compromiso y dedicación que la ha caracterizado durante más de un siglo en la construcción y el desarrollo de Bolivia.
Fuente: Prensa Soboce

