El representante de la Central de Trabajadores de Bolivia y sector gremial de El Alto, Toño Siñani solicita una reunión inmediata con el Gobierno Central. El pedido central es una solución a las deudas que mantienen con el sistema bancario, ante la negativa de las entidades financieras de aplicar los seis meses de alivio tributario y por la intención de cobrar multas e intereses por reprogramaciones.
Siñani recordó que una situación similar se vivió durante la gestión de Jeanine Áñez, cuando se aplicaron cobros y reprogramaciones sin alivio efectivo. Por ello, el sector gremial demanda que el Ejecutivo active medidas económicas específicas para minoristas, transportistas y otros trabajadores independientes. La propuesta incluye acceder a préstamos con intereses entre 3% y 5% para recuperar capital de trabajo, debido a que muchos comerciantes hoy no cuentan ni con 50%, 70% u 80% de su inversión inicial.
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El dirigente alertó que los gremiales son los más golpeados por la subida del dólar. Explicó que al vender en bolivianos y comprar a precios mayoristas que ya subieron por el tipo de cambio, los minoristas no pueden trasladar ese incremento al precio final sin perder clientes. “El compañero gremial que vive del día a día no tiene un fuerte capital ni una fuerte economía para sostener eso”, sostuvo.
Otro punto de tensión es el vencimiento, en junio y julio, del decreto supremo que dispuso el diferimiento de pagos a créditos bancarios. Siñani señaló que el sector espera que el Gobierno defina con claridad cómo se resolverá ese plazo y pidió que el alivio se concrete de una vez para el sector gremial. “Todos estamos de acuerdo con la flexibilización, pero no en este momento donde recién hemos salido”, afirmó.
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Finalmente, el dirigente de El Alto cuestionó la aplicación de un tipo de cambio flexible para el dólar. Advirtió que la medida beneficiará a los grandes sectores empresariales y perjudicará directamente a los trabajadores por cuenta propia y a quienes dependen de ingresos diarios. Por ello, reiteró la necesidad de abrir una mesa de diálogo urgente con el Ejecutivo para evitar un mayor deterioro económico del sector.

