El expresidente Evo Morales aseguró que no se siente intimidado por las recientes declaraciones del presidente del Estado, Rodrigo Paz, a quien calificó de actuar como “un matón desde el poder”.
“No nos intimidan las amenazas de Rodrigo Paz. El pueblo sabe distinguir entre quienes gobernaron con resultados y quienes gobiernan con amenazas”, manifestó Morales mediante redes sociales.
Durante la entrega de un proyecto de agua en la ciudad de Cochabamba, Paz afirmó este domingo que la detención y el posterior encarcelamiento del también líder de los cocaleros del Chapare es solo cuestión de tiempo. En su intervención, el primer mandatario lanzó duras acusaciones contra Morales, sobre quien pesa una orden de aprehensión formal por el delito de trata de personas con agravante.
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Ante los cánticos de los asistentes que reclamaban de forma unánime prisión para la exautoridad, el jefe de Estado boliviano respondió con contundencia: “Ya le va a llegar la cárcel”.
Paz argumentó que cualquier ciudadano sentiría temor por la integridad de su entorno si tuviera al expresidente como vecino, haciendo alusión directa a las denuncias de abuso contra menores que enfrenta. “Si yo tengo una hija menor en mi casa y él fuera mi vecino, yo no estaría seguro, porque eso es lo que no queremos”, aseveró.
Morales se tomó su tiempo para responder al jefe de Estado en una publicación de redes sociales, donde no solo destacó los logros económicos de su administración, sino que también aseguró que intentaron, sin éxito, vincularlo con el narcotráfico.
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“El presidente puede actuar como un matón desde el poder, pero gobernar exige capacidad, no amenazas. Y el país exige soluciones, no abusos”, respondió el exmandatario.
Desde noviembre de 2024, Morales permanece actualmente recluido en el Chapare, su histórico bastión sindical en la región del Trópico de Cochabamba, donde cuenta con la protección de grupos de cocaleros leales que impiden el acceso de la Policía.
Desde el inicio de su proceso judicial, la exautoridad denunció una persecución política en su contra, una estrategia que ya utilizaba durante la gestión del expresidente Luis Arce.

