El municipio de San Julián ingresó este lunes a su quinto día de bloqueo indefinido en la carretera que conecta a Santa Cruz con la Chiquitania y el departamento del Beni. La medida es impulsada por dirigentes productivos, mototaxistas y organizaciones sociales que mantienen cerrada una de las rutas más importantes del oriente boliviano.
La protesta generó complicaciones para el transporte y los viajeros, ya que cientos de vehículos permanecen varados en extensas filas a ambos lados de la carretera. Ante la imposibilidad de avanzar, muchos pasajeros se ven obligados a caminar varios kilómetros para realizar trasbordos y continuar su recorrido hacia diferentes destinos.
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Aunque el domingo por la noche los movilizados determinaron un cuarto intermedio de dos horas para permitir el paso de algunos motorizados, posteriormente reinstalaron el bloqueo, manteniendo restringida la circulación vehicular en la zona.
La Federación Regional de Comunidades Espontáneas Agropecuarias Interculturales Berlín San Julián también se sumó a esta medida, fortaleciendo la protesta instalada en el municipio.
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La movilización comenzó el pasado 14 de mayo tras un cabildo regional en el que diversos sectores se declararon en emergencia. Los manifestantes rechazan un posible incremento en el precio de los combustibles, denuncian la mala calidad de la gasolina y expresan su desacuerdo con proyectos normativos que buscan sancionar las protestas y bloqueos sociales en el país.
Los conductores afectados denunciaron largas horas de espera en la carretera y pérdidas económicas por la paralización del tránsito, mientras sectores productivos advierten que el conflicto podría agravar aún más la crisis de abastecimiento si no se encuentra una pronta solución.

