Pasado el mediodía de este miércoles, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, se presentó este miércoles en la reunión clave entre algunos ministros y el sector del transporte sindicalizado, en la Casa Grande del Pueblo de la ciudad de La Paz.
La participación del primer mandatario era una condición exigida por los dirigentes, quienes habían advertido que abandonarían la reunión si no participaba.
“Entiendo su molestia (…) pero pedir disculpas por lo que ocurrió”, dijo el jefe de Estado.
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Paz afirmó que está consiente de todo lo ocurrido en el país referente al problema de los combustibles y que ya está siendo “derrotado”. “Se viene una nueva etapa en el país que junto a ustedes podemos sacar adelante”, agregó.
La tensión creció luego de que la Confederación Sindical de Chóferes de Bolivia, encabezada por Lucio Gómez, cumplió un paro nacional de 24 horas, que fue acatado por sus afiliados en algunas regiones del país. La medida tuvo contundencia en La Paz, El Alto y Cochabamba
Según el dirigente, el sector llega unido y con respaldo nacional, demandando soluciones concretas, sobre todo en relación al suministro de combustible y la situación económica.
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El conflicto inició hace varios meses luego de las primeras denuncias de fallas mecánicas graves tras la provisión de gasolina comercializada por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). En caso de no obtener respuestas satisfactorias por parte del Gobierno, la dirigencia del transporte anunció que activarán un paro nacional de 48 horas de manera inmediata.
Entre sus principales reclamos figuran la calidad de la gasolina, mejoras en los procesos de resarcimiento y atención al estado de las carreteras. La reunión de hoy será determinante para evitar nuevas medidas de presión a nivel nacional.

