El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó este miércoles que el Gobierno no permitirá lo que calificó como “sicariato sindical”, haciendo referencia a la toma del Ministerio de Trabajo por parte de la Central Obrera Boliviana.
“No hay lugar para el abuso (…) no puede haber un sicariato sindical que tome ministerios, que secuestre funcionarios y finalmente que veamos eso por normal”, afirmó en conferencia de prensa.
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Gálvez cuestionó las acciones de los movilizados, a quienes acusó de recurrir a la violencia y señaló que no se puede normalizar la toma de instituciones públicas ni el supuesto “secuestro de funcionarios”, advirtiendo que el Gobierno asumirá una postura firme frente a estos hechos.
En paralelo, horas antes, la Policía intervino la zona con el uso de agentes químicos para dispersar a los manifestantes que, según el reporte oficial, arrojaban petardos y objetos contra los uniformados en inmediaciones de la plaza Murillo.
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Las autoridades reforzaron la seguridad en el edificio del Ministerio de Trabajo, donde aún permanecían sectores movilizados.
Los fabriles, sector que hizo la toma simbólica del Ministerio, anunciaron que continuarán en el lugar hasta lograr la renuncia del ministro de Trabajo, Edgar Morales. El conflicto se da luego de que el Gobierno descartara un incremento salarial, lo que llevó a la COB a declarar un paro nacional indefinido.

