Es oficial. La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia ratificó el paro nacional de 24 horas con bloqueos para este martes 5 de mayo, debido al incumplimiento de compromisos referentes al problema de los combustibles y el mal estado de las carreteras del país. En caso de no obtener una respuesta del Gobierno, la protesta podría extenderse por 48 horas hasta llegar a un paro indefinido.
El secretario ejecutivo de la organización, Lucio Gómez, afirmó en conferencia de prensa que no participarán de la reunión convocada por el Gobierno para este lunes, sin embargo, estarán abiertos a dialogar desde el martes o el miércoles.
“Nosotros vamos a ir al diálogo en el conflicto, (es decir) mañana o pasado, pero hoy no se participa en ningún tipo de reuniones”, sostuvo.
LEE TAMBIÉN: Ante conflictos sociales, Paz advierte sobre “semanas complicadas” y cuestiona bloqueos
Gómez reclamó a las autoridades de Gobierno por el incumplimiento de acuerdos previos en temas como el normalizar el abastecimiento de diésel, garantiza la calidad de la gasolina, celeridad en el pago del resarcimiento por daños ocasionados, mantenimientos de carreteras, entre otros.
Advirtió que, de no atenderse los pedidos de los choferes, el próximo paro será de 48 horas y así de manera escalonada hasta llegar a un paro nacional indefinido.
“Mañana (martes) habrá un paro general en todo el territorio nacional. Estarán tomadas todas las capitales de departamentos, provincias, las carreteras y las fronteras”, dijo.
LEE TAMBIÉN: Mauricio Soria renunció al cargo como entrenador de Blooming
Asimismo, el dirigente estableció condiciones para instalar una mesa de negociación con el órgano Ejecutivo, como la presencia del ministro de Estado, autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la principal: la participación del presidente Rodrigo Paz.
“De lo contrario, no hay diálogo”, aseveró.
En anteriores protestas, los choferes bloquearon las principales calles y avenidas de las ciudades capitales del país con buses, minibuses y trufis, lo que impide la circulación de vehículos particulares y, en algunos casos, ambulancias. También se registraron altercados entre movilizados con conductores de motocicletas y transeúntes por acciones consideradas excesivas durante la protesta.

