El alcalde electo de La Paz, César Dockweiler, presentó las líneas centrales de su futura gestión municipal, marcadas por una ruptura con la vieja política, la implementación de una estructura orientada a resultados y la construcción de una unidad amplia para encarar los desafíos de la ciudad.
En un encuentro ciudadano denominado “Un Encuentro por La Paz”, inspirado en la tradición del apthapi, Dockweiler fue enfático al advertir que su administración no responderá a presiones ni negociaciones políticas. “No se negocia La Paz”, afirmó, al rechazar prácticas vinculadas a cuotas de poder o intereses particulares.
Como eje central de su propuesta, anunció la creación de una nueva estructura municipal enfocada en resultados, dejando atrás modelos burocráticos sin impacto real. “No vamos a gastar por gastar, vamos a dedicarnos a lograr resultados que mejoren la vida de la gente”, sostuvo.
En ese marco, definió su enfoque como una innovación política basada en ética, cercanía y resultados, con el objetivo de transformar la gestión pública y recuperar la confianza ciudadana.
El encuentro reunió a representantes del cuerpo diplomático, sector privado, organizaciones sociales y ciudadanía en general, consolidándose como un espacio de participación colectiva. En ese contexto, Dockweiler destacó el apthapi no solo como símbolo, sino como práctica concreta de gestión. Señaló que esta actividad no representó ningún gasto para el municipio, ya que fue organizada desde el aporte voluntario de la ciudadanía, reflejando un modelo donde todos contribuyen sin afectar los recursos públicos.
Asimismo, planteó la construcción de un gran pacto por La Paz, orientado a articular esfuerzos entre distintos niveles del Estado y actores sociales, dejando de lado diferencias ideológicas.
Dockweiler también delineó su estilo de gestión, comprometiéndose a ejercer como un alcalde de “territorio y no de escritorio”, con presencia constante en las calles y contacto directo con la población. Anunció una agenda inmediata que incluye acciones en atención social, seguridad vial e inspecciones en puntos críticos de la ciudad, además de avances en la solución del problema de residuos sólidos.
En tono firme, advirtió que su gestión enfrentará resistencias de sectores vinculados a la vieja política, pero aseguró que no cederá ante presiones. “No nos vamos a someter a la extorsión”, enfatizó, señalando que, de ser necesario, recurrirá al respaldo ciudadano para impulsar las transformaciones que requiere la ciudad.
Finalmente, convocó a la población a ser parte activa de la innovación, destacando que la transformación de La Paz dependerá de la voluntad colectiva. “Si trabajamos juntos, podemos construir una ciudad diferente, con mejores oportunidades para todos”, concluyó.
La posesión de la nueva autoridad municipal se realizará este lunes, marcando el inicio de una etapa que apunta a romper con prácticas del pasado e instalar un modelo de gestión basado en resultados, ética y unidad.

