A través de un comunicado, el Gobierno nacional rechazó las agresiones contra periodistas durante la cobertura de la marcha de los maestros en el centro de la ciudad de La Paz y asegura que el Estado garantiza la libertad de prensa y reconoce el trabajo de los comunicadores como esencial para la democracia.
“El Gobierno rechaza cualquier represión que afecte la labor de los medios y considera que estos incidentes deben ser esclarecidos con la responsabilidad que corresponde”, indica el documento.
En ese marco, el Ejecutivo anunció que instruirá a las instancias correspondientes a garantizar condiciones seguras para el trabajo periodístico, incluyendo la protección de los equipos y el respeto pleno a la cobertura informativa, con el fin de evitar acciones arbitrarias.
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El pronunciamiento oficial surge luego de los hechos de violencia registrados la mañana del miércoles, cuando una movilización de los maestros llegó a inmediaciones de plaza Murillo y un grupo reducido logró ingresar e instaló un punto de protesta frente a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Poco después, efectivos policiales intervinieron para desalojarlos, lo que derivó en enfrentamientos con los demás movilizados.
Posteriormente, efectivos de la Policía utilizaron agentes químicos para dispersar a la marcha y recuperar el control del centro histórico de la Sede de Gobierno. Durante el operativo, varios periodistas que realizaban cobertura en el lugar también fueron desalojados con violencia por la Policía, algunos denunciaron haber sido gasificados.
Asimismo, el comunicado señala que el Ejecutivo tomó conocimiento de una solicitud presentada por trabajadores de la prensa de La Paz al Comando Departamental de la Policía, en la que formalizan su reclamo por agresiones físicas, verbales y obstáculos que pusieron en riesgo su labor, y demandan garantías para el normal desarrollo de sus actividades.

