Un tribunal especializado en crimen organizado en El Salvador inició esta semana un juicio masivo contra 486 presuntos integrantes de la pandilla MS-13, un proceso bajo un nuevo modelo penal que es criticado por organismos de derechos humanos por restricciones al acceso a la defensa.
Uniformados de blanco, rapados y con mascarillas, cientos de acusados siguen el juicio por videoconferencia. De ellos, 413 están detenidos en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT), una cárcel de máxima seguridad emblema del Gobierno de Bukele, y otros 73 están prófugos, pero serán juzgados en ausencia.
LEE TAMBIÉN: La Paz BUS lanza tarjeta virtual para pagos digitales en el transporte municipal
La macroaudiencia por “más de 47.000 delitos” cometidos entre 2012 y 2022, es un tipo de juicio establecido tras varias reformas aprobadas en 2023 al Código Penal de El Salvador, en el contexto de la implementación de un régimen de excepción que sigue vigente desde hace cuatro años y que suspende garantías constitucionales.
El Salvador comenzó 2022 con un promedio de 2,8 asesinatos diarios, una cifra que iba en aumento desde los últimos meses de 2021. El viernes 25 de marzo, las autoridades registraron 14 homicidios, lo que condujo a una reunión de emergencia del Gabinete de Seguridad, pero la escalada de violencia continuó el sábado. La Policía confirmó 62 asesinatos en esa jornada y 11 más el domingo.

