Fátima, fanática del K-Pop, se encuentra hospitalizada tras caer desde un tercer piso en su escuela secundaria en la Ciudad de México. Según su padre, Juan Zavala, la caída ocurrió el 4 de febrero de 2025, la adolescente sufrió fracturas en la cadera y pelvis. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
El padre de Fátima denunció que su hija había sido víctima de bullying escolar desde hace meses debido a su afición por la cultura coreana. A pesar de haber reportado las agresiones a las autoridades de la escuela, no se tomaron medidas efectivas para protegerla. «Eran unos compañeritos, los tenía totalmente identificados, incluso íbamos mucho con el director, subdirector y así toda la pirámide hacia abajo y les comentábamos que, por favor, pusieran una solución, pero nunca lo hicieron, nunca la protegieron y sucedió esta desgracia», lamentó Zavala.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido a la Secretaría de Educación federal a seguir el caso y ha destacado la importancia de prevenir el acoso escolar. La Embajada de Corea del Sur también ha condenado el presunto acoso y ha pedido una investigación exhaustive. «Ser fan no es un crimen, tu odio sí», han dicho los seguidores del K-Pop en México.
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El caso ha generado una ola de indignación en redes sociales, donde miles de personas han expresado su repudio por la violencia hacia Fátima. La familia de la joven ha pedido una investigación exhaustiva y transparente para esclarecer los hechos y evitar que otros casos similares ocurran. «Mi hija era muy tranquila y a lo mejor, no sé si por eso o algo, influyó también que no daba problemas y era muy estudiosa», agregó Zavala.
La Autoridad Educativa Federal ha informado que Fátima y su familia han recibido apoyo médico permanente y ha pedido respetar los procesos de investigación. Sin embargo, el padre de Fátima asegura que la escuela no activó ningún protocolo de atención ni se comunicó con la familia tras el ataque. «Ya no quería ir (a la escuela), era acosada, era incluso golpeada. Le hacían cyberbullying sus mismos compañeros del salón, una cosa espantosa», dijo Zavala.
El caso de Fátima ha puesto de relieve la problemática del acoso escolar en México y la necesidad de implementar mecanismos efectivos de prevención y protección para los estudiantes. La sociedad espera que las autoridades tomen medidas concretas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los estudiantes, sin importar sus gustos o intereses culturales.

