En una historia que parece sacada de un cuento de hadas, Owen y Dolly Pope lograron vivir durante 15 años en Disneyland, Anaheim, California, uno de los parques temáticos más famosos del mundo, sin que ningún visitante se percatara de su presencia.
Owen y Dolly Pope, un matrimonio de Estados Unidos, fueron contratados por el propio Walt Disney como cuidadores y entrenadores de caballos para la sección de Frontierland. Un área del parque que estaba dedicada al Salvaje Oeste, y en esa época era restringida para la mayor parte de los visitantes, lo que permitió que la pareja pudiera vivir en el parque sin ser detectados.
En sus primeros años, los Pope vivían en una casa rodante cerca de los animales de Frontierland, área que incluía atracciones como la Mark Twain Riverboat y la Big Thunder Mountain Railroad, que eran relevantes en la vida en el antiguo Oeste estadounidense. La casa rodante estaba estratégicamente ubicada para que el matrimonio pudiera realizar sus labores de cría, cuidado y entrenamiento de los caballos sin mayores inconvenientes.
A medida que transcurrió el tiempo y su dedicación se hizo evidente, los Pope se mudaron a una vivienda conocida actualmente como “The Pope House”. Esta residencia de 120 metros cuadrados estaba situada detrás del rancho de los animales y, aunque no era accesible para los visitantes, les proporcionaba un espacio más adecuado para sus necesidades.
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La estrecha relación entre los Pope y Walt Disney también permitió que la pareja disfrutara de ciertos privilegios. Según una publicación oficial, Owen y Dolly fueron las únicas personas, aparte del personal militar alojado durante la Segunda Guerra Mundial, que vivieron dentro de las instalaciones de un parque Disney. Su llegada al nuevo hogar se concretó solo tres días antes de la inauguración oficial de Disneyland el 17 de julio de 1955.
En 1971, después de 15 años de vivir y trabajar en el parque, los Pope se trasladaron a Florida para continuar su trabajo en el recién inaugurado Magic Kingdom de Walt Disney World. Allí se hicieron cargo del “Tri Circle D Ranch”, conocido por su colección de carruajes históricos y por ser el hogar de los caballos que participan en diversas atracciones del parque. Su traslado marcó el fin de una era en Disneyland, pero el comienzo de una nueva aventura en Disney World. Esta increíble hazaña tuvo lugar entre 1955 y 1971.

