Ni las autoridades turcas ni los medios adelantaron aún datos sobre posibles víctimas. Un experto aeronáutico explicó al canal de televisión, durante la emisión en directo, que el accidente, a juzgar por las imágenes, podría haberse saldado sin víctimas.
En las imágenes registradas por las cámaras se pudo ver a varios pasajeros saliendo de la aeronave. La mayoría dejaba el aparato por la abertura que causó el incidente en la parte trasera, que dejó a la cola separada del resto.
El aeropuerto de Sabiha Gökçen es el menor de los dos ubicados en Estambul y se halla en la parte asiática de la ciudad. Ha quedado cerrado al tráfico.
El mes pasado, un Boeing 737-800 (TC-CCK) también propiedad de Pegasus Airlines se había despistado en el mismo aeropuerto. En ese caso no se reportaron heridos y el accidente fue atribuido a las malas condiciones climatológicas.
