Santa Cruz, 1 feb (Radio Splendid).- El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, rechazó el sábado las declaraciones del candidato presidencial, Luis Fernando Camacho, quien lo acusó de presionar a los perseguidos políticos, como Mario Cossio y Manfred Reyes, para que no apoyen su candidatura.
Murillo replicó a Camacho, en el «Encuentro Nacional por la Unidad de Bolivia» propiciado por el Comité Pro Santa Cruz, donde el candidato por «Creemos», lo acusó de «presionar a nuestros presos y perseguidos políticos para que no apoyen» su candidatura por los juicios que tienen pendientes.
«No aceptó que me acusen, jamás podría perseguir a nadie», enfatizó Murillo, notoriamente molesto por la acusación, y agregó que él no amenaza a amigos ni a enemigos.
En la reunión, Murillo tomó la palabra y negó las acusaciones de Camacho, al aseverar que él sufrió persecución política durante los 14 años del Gobierno del MAS, y que ahora no replicará esa actitud.
Murillo, también en su cuenta de Twitter, calificó de «cobarde» la acusación de Camacho y pidió a Mario Cossio y Manfred Reyes «que digan si alguna vez se los presionó:
«No grabo, no extorsiono», señaló en su red social, en referencia a Camacho, quien protagonizó una polémica por las grabaciones filtradas de reuniones con Marco Pumari, su actual acompañante de fórmula.
Con información de ABI
