Buenos Aires, 21 may (emol).- La ex Presidenta argentina Cristina Fernández se sentó este martes en el banquillo en un juicio inédito en el que la principal acusada de presunta corrupción se encuentra al mismo tiempo en campaña para volver al poder, esta vez como vicepresidenta de su país.
El juicio, el primero de una serie de procesos judiciales que enfrentará la ex Mandataria (2007-2015) y actual senadora, comenzará tres días después de que Fernández anunciara de forma sorpresiva que su ex jefe de gabinete Alberto Fernández será precandidato presidencial y que ella lo acompañará como aspirante a la vicepresidencia.
Otros ex Mandatarios argentinos han sido juzgados pero Fernández, de 66 años, es la primera que se someterá a proceso al mismo tiempo que tiene ciertas posibilidades de volver a la Casa Rosada.
«Comenzará un juicio oral al que jamás debí haber sido citada. Se trata de un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una ex Presidenta opositora a este Gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña presidencial», cuestionó Fernández en su cuenta de Twitter.
La senadora se considera una «perseguida» en todas las causas que, a su parecer, son solicitadas por jueces subordinados a las órdenes del actual Presidente Mauricio Macri.
Según la legislación, mientras no haya condena firme una persona procesada esta no tiene impedimento para ejercer cargos públicos.
El desafío de Fernández es que lo que se diga en las audiencias no termine con sus aspiraciones electorales ni las de su candidato en los comicios en los que Macri buscará la reelección y la ex Presidenta se presenta como su principal rival, según varias encuestas.
