La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, a través de su ejecutivo Lucio Gómez, manifestó su preocupación por la persistente escasez de diésel y gasolina en diversos departamentos del país, desmintiendo las versiones oficiales que afirmaban el cese de las filas en los surtidores. El dirigente instó a las autoridades del sector a dirigirse con la verdad hacia la ciudadanía y el transporte organizado.
«Yo creo que ya no es hora de mentir al pueblo, tenemos que ser sinceros«, declaró Gómez respecto a la situación del suministro de carburantes. Asimismo, señaló que, a pesar de las conversaciones sostenidas con la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y del compromiso de normalización de la distribución, el desabastecimiento continúa afectando a regiones como Potosí, Cochabamba y Santa Cruz, entre otras.
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Además del problema del combustible, el sector de los choferes expuso las complicaciones existentes en el proceso de conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV) y la provisión de kits. Según se informó, licitaciones fallidas y retrasos en los contratos internacionales han encarecido y paralizado la entrega de estos insumos indispensables, afectando la economía y la capacidad operativa del transporte público y pesado.
Así también destacó que el miércoles 7 de octubre se tendrá un encuentro clave en La Paz, entre los dirigentes del transporte interdepartamental de pasajeros con representantes de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), la Aduana Nacional e Impuestos Nacionales para destrabar los puntos en conflicto.
El encuentro enfocaría las principales demandas del sector, abarcando desde la continua escasez e irregularidad en la provisión de diésel y gasolina hasta las dificultades observadas con el SOAT y la conversión a Gas Natural Vehicular (GNV). Asimismo, el gremio prevé abordar el estado actual de la red vial nacional y la situación de los tributos para evitar mayores afectaciones económicas a los operadores de transporte de todo el país.
Finalmente, las decisiones definitivas sobre posibles medidas de presión o acciones a seguir se determinarán en un ampliado nacional, cuya fecha será fijada tras la conclusión de las mesas de diálogo con los distintos sectores del transporte y las autoridades gubernamentales.

