El repliegue nacional del transporte público en rechazo a la eliminación del suicidio al diésel, que dispuso el Gobierno, registra durante sus primeras horas un acatamiento parcial, con dos de las tres regiones del eje central desarrollando operaciones de manera regular.
La ciudad de Santa Cruz de la Sierra amaneció paralizada, al igual que capitales menores como Sucre y Oruro, mientras que en La Paz, El Alto y Cochabamba el transporte urbano funcionaba normalmente, mientras sus federaciones buscan un acuerdo con el Gobierno para compensar el aumento en el costo del diésel.
Al respecto, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, consideró que una solución general al conflicto por las disposiciones del Decreto Supremo 5716 solo es cuestión de tiempo porque la mayoría de los sectores del transporte sindicalizado llegó a acuerdos mediante el diálogo.
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“Prácticamente Santa Cruz y Sucre serían las regiones que están todavía con algunos temas sin resolver en el tema del transporte. La gran mayoría ya ha encontrado una solución, ya sea a través del municipio, gobernaciones o entablando diálogos con el Gobierno nacional”, afirmó.
En el caso de la capital cruceña, la autoridad puntualizó que el conflicto se concentra en aproximadamente 25% del transporte urbano y que una eventual solución corresponde a la Alcaldía, con la participación del alcalde, el Concejo Municipal y los representantes del sector.
“En el corto plazo tiene que intervenir el poder municipal”, sostuvo la autoridad, quien remarcó que “el 75% de los vehículos” de la región opera con gasolina o Gas Natural Vehicular (GNV), los cuales –según dijo– no participan en el paro parcial.
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“Los que están en el conflicto son los vehículos a diésel, estamos hablando de una flota de entre 2.500 y 3.500 vehículos, a los que, como Gobierno, hemos dado una solución a mediano y a largo plazo”, agregó el titular de la cartera de Estado.
Justiniano aseguró que el Gobierno nacional trabaja en soluciones estructurales para modernizar el transporte público y reducir progresivamente su dependencia del diésel. En ese marco, indicó que existe un financiamiento de aproximadamente Bs 95 millones, proveniente de un fondo de Bs 100 millones, para facilitar mecanismos de financiamiento y garantías de hasta el 50% destinados a la compra de repuestos, reparaciones y otras inversiones del sector.
También recordó que una reciente normativa permitirá facilitar la conversión de vehículos a GNV, además de promover la importación de unidades que funcionen con gas, tecnología híbrida o energía eléctrica.

