A.B. Quintanilla III demandó a su hermana Suzette Quintanilla Arriaga por una disputa relacionada con las ganancias y la administración de los bienes de entretenimiento de Selena. El reclamo supera el millón de dólares y gira en torno a un acuerdo familiar firmado después de la muerte de la cantante.
La familia de Selena Quintanilla enfrenta una nueva disputa legal, esta vez entre dos de sus integrantes: sus hermanos A.B. Quintanilla III y Suzette Quintanilla Arriaga.
A.B. presentó el 10 de septiembre de 2026 una demanda civil ante el Nueces County Court at Law No. 1, en Corpus Christi, Texas, contra Suzette y las compañías Q Production, Inc. y Q Productions, Inc., vinculadas a la administración de los negocios y propiedades de entretenimiento relacionados con Selena.
La demanda solicita más de un millón de dólares, además de una revisión de las cuentas financieras relacionadas con las propiedades de entretenimiento de Selena desde 2016, honorarios legales y otros conceptos que puedan determinarse durante el proceso.
El centro del conflicto es un documento conocido como “Estate Properties Agreement”, firmado en mayo de 1995, pocos meses después del asesinato de Selena.
Una resolución de la Corte de Apelaciones del Decimotercer Distrito de Texas, relacionada con un litigio anterior entre Abraham Quintanilla Jr. y Chris Pérez, confirma la existencia de este acuerdo y señala que fue firmado por Abraham Quintanilla Jr., Marcella Quintanilla, A.B. Quintanilla, Suzette Quintanilla y Chris Pérez. El documento estaba relacionado con los derechos sobre determinadas propiedades de entretenimiento de Selena, incluyendo derechos sobre su nombre, voz, firma, fotografía e imagen.
El nuevo reclamo de A.B. sostiene que el acuerdo le otorgaba un 25% de participación en las ganancias netas generadas por las propiedades de entretenimiento contempladas en el documento. Es importante precisar que la demanda no plantea que A.B. sea propietario del 25% de todos los bienes de Selena, sino que reclama una participación contractual en determinadas ganancias.
De acuerdo con la demanda, A.B. sostiene que comenzó a recibir menos dinero del que considera que le correspondía aproximadamente desde 2016, cuando Suzette habría asumido progresivamente responsabilidades de administración de los negocios familiares.
A.B. afirma que en la primavera de 2025 detectó discrepancias y solicitó información financiera que le permitiera determinar cuánto dinero se había generado y cuánto le correspondía recibir.
Según sus alegaciones, esa información no fue entregada de manera suficiente.
Por eso, además del reclamo económico, solicita que el tribunal ordene una rendición de cuentas sobre las operaciones relacionadas con las propiedades de entretenimiento de Selena desde el 1 de enero de 2016 hasta la actualidad.
Entre las acusaciones incluidas en la demanda aparecen presuntos incumplimientos contractuales y de deberes fiduciarios. Estas son alegaciones de la parte demandante y todavía deben ser examinadas dentro del proceso judicial.

