El Gobierno determinó reforzar la seguridad en el municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, con el despliegue de fuerzas especiales militares, en medio de una nueva escalada de violencia que dejó cuatro muertos en menos de 48 horas en la región.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que coordinan con el Alto Mando Militar el envío de efectivos capacitados para operaciones especiales y la lucha contra el terrorismo. Los uniformados comenzarán a llegar desde este martes.
“Hemos hablado con el Comandante General de las Fuerzas Armadas para que, desde hoy, tengamos un refuerzo de fueras militares y especiales, que estén entrenadas para luchar contra el terrorismo y para misiones especiales. Estarán desde hoy en San Ignacio”, afirmó en declaraciones para Unitel.
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Afirmó que los militares permanecerán en el municipio mientras sea necesario.
La decisión surge después del asesinato de dos jóvenes la noche de este lunes dentro de una propiedad ubicada en el barrio San Martin. Ante ello, autoridades locales solicitaron mayor presencia de las fuerzas del orden para contener los hechos violentos.
Justiniano sostuvo que detrás de la nueva ola de violencia extrema en el municipio, cercano a la frontera en Brasil, estarían organizaciones criminales que disputan el control territorial en la región. También mencionó la posible presencia de grupos como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), además de personas extranjeras vinculadas al crimen organizado.
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Según la autoridad, esta disputa territorial estaría relacionada con una reconfiguración de las bandas criminales tras los acontecimientos vinculados al narcotraficante Sebastián Marset, quien fue capturado y expulsado hacía Estados Unidos (EEUU).
El deceso de dos jóvenes se suma a dos primeras muertes registradas la madrugada del domingo que, de acuerdo a informes iniciales, fueron ejecutadas con aproximadamente quince minutos de diferencia. Los hechos de sangre continúan en la región pese a la vigencia del Estado de excepción y del plan binacional denominado “Fronteras Seguras”.
Al respecto, Justiniano anunció que se coordinará acciones con las autoridades brasileñas para reforzar el control en la frontera. La propuesta contempla un trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad de ambos países para detectar y contener el avance de organizaciones criminales.

