Consternación en la comunidad de Cuchumuela, en Cochabamba. Antisociales irrumpieron en el templo local, donde se encuentra el santuario del «Niño Sik’imira», y sustrajeron dinero y joyas valuadas en al menos 500.000 bolivianos.
De acuerdo a reportes preliminares, el hecho ocurrió la noche del sábado. Los delincuentes llegaron al lugar, ubicado en el municipio de Villa Gualberto Villarroel, a bordo de una motocicleta y lograron ingresar en el interior de la capilla tras forzar la puerta principal.
Medios locales señala que, previo al robo, los antisociales realizaron seguimiento a las actividades que se desarrollaban en cercanías del templo. Uno de los pobladores alertó a la comunidad sobre movimientos sospechosos en horas de la noche, sin embargo, los responsables ya habían huido con el botín.
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Entre los objetos sustraídos se encuentran cadenas, anillos, joyas de oro y otros adornos de la imagen del «Niño Sik’imira», además de dinero entregado por los devotos, en calidad de ofrenda, que está valuados en casi medio millón de bolivianos.
Aunque los delincuentes vaciaron el santuario de los objetos de valor, la imagen del Niño Sik’imira no fue robada. La pequeña escultura, de apenas dos centímetros de altura, fue encontrada a un costado del nicho donde habitualmente permanece expuesta para la veneración de los creyentes.
El caso fue denunciado ante la Policía, que activo las labores de investigación para identificar y dar con las personas que realizaron el robo. La población local exige celeridad en las pesquisas para aprehender a los responsables y recuperar los valiosos adornos y el dinero.
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La imagen del «Niño Hormiga», como también se lo conoce, es venerada por cientos de fieles en el Valle Alto de Cochabamba y su festividad se realiza a fines de agosto de cada año con misas, procesiones y una entrada folklórica.

