El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, dio por cerrada la crisis por la calidad de la gasolina y anunció que se reforzaron los controles para evitar que esa situación se repita.
En conferencia de prensa, la autoridad explicó que fueron identificadas al menos cuatro causas que ocasionaron el problema que afectó a los motores de vehículos del sector público como privado.
Un primer factor identificado fue un vacío normativo en el Decreto Supremo 4718, que regula la calidad en el surtidor, pero no la gasolina base importada que recorre 1.800 km. Un segundo factor fue el de tanques de almacenamiento casi vacíos, ya que entre 2023 y 2025, debido a la crisis de divisas, los tanques operaron con bajos niveles, generando oxidación, gomas y sedimentos.
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La tercera causa, según Daroca, fue el llenado repentino, ya que desde diciembre de 2025, tras la eliminación del subsidio y la baja de la demanda, se llenaron los tanques, removiendo los depósitos acumulados. Finalmente, se hallaron diolefinas, compuestos inestables en la gasolina importada que, al contacto con el oxígeno, generan gomas que dañan inyectores y motores.
“Hoy podemos decirlo con total certeza y con la frente en alto que la crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente. Hemos identificado todas las causas, hemos actuado con rapidez y decisión y hemos puesto en marcha las soluciones estructurales que el país necesitaba”, aseguró el ejecutivo.
Ante las causas identificadas, Daroca recordó que se implementaron desde este año el aislamiento preventivo de tanques y la suspensión temporal de despachos, la toma de muestras masivas en todo el país para su evaluación en laboratorios internacionales, además de la incorporación de aditivos detergentes, dispersantes y antioxidantes en cisternas y tanques para proteger el sistema.
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A estas acciones se sumaron la nueva adenda contractual con el proveedor Vitol, con límites más estrictos (gomas existentes: de 5 a 3 mg/100 ml; manganeso: de 18 a 10 mg/L), inspecciones técnicas en origen y la firma de contrato para importar 1 millón de barriles de crudo, que permitirá elevar la producción nacional de refinación del 30% actual al 60% u 80%.
“La gasolina que hoy distribuye YPFB en Bolivia es más controlada, más tratada, más segura que nunca. Los controles son más estrictos, los contratos son más exigentes y lo más importante, estamos recuperando la soberanía energética con la importación de crudo y la producción de gasolina en nuestras refinerías”, aseguró.
Además, señaló que, con la implementación de una nueva Ley de Hidrocarburos y su posible aprobación, pronto Bolivia volverá a producir la mayor parte de su gasolina en las refinerías con los más altos estándares de calidad.

