Los choferes sindicalizados de La Paz y El Alto iniciaron este miércoles un paro de 24 horas, exigiendo soluciones a las denuncias sobre la baja calidad de la gasolina y la falta de cumplimiento en el pago de compensaciones para los vehículos que habrían resultado dañados.
Desde primeras horas del día, varias avenidas y calles principales de ambos municipios amanecieron bloqueadas. Ante la suspensión del transporte terrestre, numerosos ciudadanos recurrieron al servicio de la empresa estatal ‘Mi Teleférico’ como alternativa para llegar a sus fuentes de trabajo.
Los dirigentes de las principales federaciones del transporte público aseguran que, pese a compromisos asumidos, hasta ahora no se ha indemnizado a los transportistas afectados. El Gobierno habilitó el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) para que los conductores realicen el trámite de resarcimiento. No obstante, los choferes afirman que sus afiliados no fueron beneficiados.
En contraste, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, afirmó el martes que ya se inició el pago de compensaciones, indicando que se desembolsaron 1,5 millones de bolivianos a más de 1.000 personas y que el proceso continuará este miércoles con el pago en ventanilla.
Akly también pidió a los choferes reconsiderar la medida, señalando que el paro perjudica a la población. Sin embargo, los manifestantes sostienen que el problema persiste, ya que —según denuncian— continúa la distribución de combustible de baja calidad, lo que mantiene saturados los talleres mecánicos.
Asimismo, el sector movilizado rompió negociaciones con las autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y YPFB, y ahora demandan una reunión con el presidente del Estado, Rodrigo Paz. Advierten que, en caso de no recibir una respuesta favorable, extenderán la medida de protesta de manera indefinida.

