Una creciente preocupación en los conductores y el sector del transporte se ha registrado durante los últimos días debido a las denuncias de “mala calidad” del combustible que supuestamente está siendo distribuida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
La Confederación de Choferes de Bolivia se reunió este martes con autoridades del Gobierno para exponer su reclamo y reclamar el resarcimiento de los daños ocasionados a los vehículos que aparentemente quedaron en mal estado por el combustible.
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Según expertos y mecánicos, la gasolina que se distribuyó en pasados días genera una “carbonilla” que daña piezas en los motores, lo que ha incrementado la cifra de fallas en vehículos.
En ese sentido, la carbonilla es el producto de una mala combustión del combustible. Este no se quema completamente, generando partículas sólidas de carbono que se depositan en zonas clave del motor. También es un residuo de carbón mineral menudo que queda como sobrante al mover y trasladar el combustible.
La carbonilla representa un problema grave, ya que puede acumularse en las piezas del motor y causar graves daños, entre ellos una disminución en el rendimiento del motor.
El Gobierno responsabilizó a la anterior gestión por los residuos que quedaron en los tanques de la petrolera estatal, que supuestamente afectaron la gasolina que se comercializó en las semanas. En ese marco, aseguró que la situación está controlada.

