El Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5534 que mantiene el precio final del Gas Licuado de Petróleo (GLP) para los consumidores, mediante la definición detallada de la cadena de costos y la autorización de mecanismos de subvención temporal a favor de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
La norma ratifica el precio del GLP de Bs 22,50 por unidad de garrafa en todo el territorio nacional, por un periodo de seis meses, contados a partir de la publicación oficial del decreto.
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Establece también la estructura de precios para gas licuado producido en plantas (GLPP) y en refinerías (GLPR), fijando precios de referencia que se mantienen en $us 16,91 por barril para el GLP de plantas y $us 27,11 por barril para el GLP de refinerías.
A partir de dichos valores, se detallan los componentes de la cadena, como márgenes por transporte, distribución mayorista y minorista.
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Con el objetivo de evitar un incremento en el precio al consumidor final, el decreto autoriza al Ministerio de Economía emitir Notas de Crédito Fiscal (Nocres), endosables a favor de la estatal petrolera, como compensación por los descuentos aplicados en la comercialización de GLP.
La subvención, de acuerdo a la disposición, tendrá una vigencia de hasta seis meses desde la publicación de la norma.
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En el caso del GLPP, la gratificación cubrirá un monto de Bs 0,84 por kilogramo para garrafas de 10 kilos, mientras que para el GLPR, la subvención será parcial y alcanzará a Bs 0,70 por kilogramo, lo que permitirá mantener el precio final en Bs 22,50 por kilo.
Con esta medida, el Gobierno de Rodrigo Paz busca garantizar la continuidad del abastecimiento de GLP, preservar el poder adquisitivo de la población y sostener la política de estabilidad de precios.
La medida surge en medio de dificultades para la provisión garrafas de GLP en algunas regiones del país, lo que generó incertidumbre y el temor de una posible importación del gas y su venta final a precios más elevados.

