Las celebraciones de Año Nuevo comenzaron a recorrer el planeta este miércoles cuando el remoto atolón de Kiritimati, en la nación insular de Kiribati, se convirtió en el primer lugar en dar la bienvenida al 2026.
Desde allí, las festividades avanzarán hacia el oeste mientras miles de millones de personas se preparan para despedir un 2025 marcado por conflictos geopolíticos, crisis climáticas y tensiones económicas.
LEE TAMBIÉN: Justicia ratifica detención preventiva para Luis Arce en San Pedro por caso Fondo Indígena
En Sydney, la autoproclamada “capital mundial del Año Nuevo”, cientos de miles de espectadores se congregaron junto al puerto para presenciar nueve toneladas de fuegos artificiales. Sin embargo, las festividades tuvieron un tono sombrío: apenas dos semanas después del tiroteo masivo en Bondi Beach que dejó 15 muertos, las celebraciones incluyeron un minuto de silencio mientras el icónico puente del puerto se iluminará de blanco en símbolo de paz.
“La alegría que usualmente sentimos al inicio de un nuevo año está atenuada por la tristeza del viejo”, declaró el primer ministro Anthony Albanese.
LEE TAMBIÉN: David Akologo fue presentado como nuevo arquero de Real Potosí
Las celebraciones continuarán hacia el oeste: más de dos millones de personas se esperan en la playa de Copacabana en Brasil para lo que las autoridades llaman la fiesta de Año Nuevo más grande del mundo, mientras que Hong Kong canceló su tradicional espectáculo de fuegos artificiales en Victoria Harbour en homenaje a las 161 víctimas de un incendio en noviembre.
Mientras algunos países ya disfrutan de los fuegos artificiales y el tradicional brindis de año nuevo, otros aún cuentan las horas para despedir el año viejo. Esta diferencia horaria convierte al Pacífico en el escenario donde se viven tanto los primeros minutos del año como los últimos del 31 de diciembre.

