La Fiscalía investiga y señala al dirigente panificador, Rubén Ríos, como líder de un “clan familiar” que se beneficiaba con un tráfico de la harina subvencionada que entregaba la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) y que fue aprehendido luego de presentarse a declarar.
“Indica que ha existido un clan familiar que se beneficiaba de esta harina subvencionada, que era revendida por el señor Ríos. Existen listas en las que se advierte que no solo él se beneficiaba, sino que existirían dos hijos y otros familiares allegados a Ríos”, dijo el fiscal anticorrupción, Ronald Jurado.
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El dirigente Ríos es investigado por presunta corrupción en el manejo de la harina subvencionada y pasó la noche en celdas policiales a la espera de su situación jurídica que será definida por un juez en una audiencia cautelar. Junto a esta persona, también se aprehendió a uno de sus hijos y a una exfuncionaria de la empresa estatal, que trabajaba como analista de ventas.
Pero, además, las autoridades buscan a otro de los hijos del dirigente panificador y a su exesposa, que también tendrían vínculos con este caso que es investigado por la Fiscalía anticorrupción.
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Según los datos de la investigación se presume que Ríos transportaba y vendía harina a Emapa de forma directa, y luego recibía el producto de manera subvencionada, alquilaba su vivienda para almacenar el producto y, además, brindaba transporte para distribuirla.
El Ministerio Público informó que se presume que el daño económico al Estado supera los 6 millones de bolivianos.

