Cochabamba, 6 abr (Radio Splendid).- El fallecido por coronavirus en el municipio de Punata estuvo al menos en cuatro centros médicos antes de morir, de acuerdo con las develaciones de su propia familia que afirma que sufría de fibrosis pulmonar; pese al diagnóstico final de COVID-19.
Luego de conocer a través del ministro de Salud, Aníbal Cruz, que el primer muerto por coronavirus de Cochabamba era originario de Punata, vecinos y autoridades se movilizaron ayer para conseguir información oficial.
La alcaldesa Clary Montaño dijo a medios locales que no recibió datos oficiales oportunos para poder tomar previsiones y criticó que, al confirmar la causa de la muerte, se hubiera informado solo al Ministro y no a su autoridad.
Una persona afirma que logró contactarse con un colega que trabaja en la Caja Nacional de Salud (CNS), donde el fallecido, de profesión maestro, estaba asegurado. Sus consultas médicas datan de la época de Carnaval, cuando acudió a un médico particular por dificultad respiratoria debido a fibrosis pulmonar. Después, fue a la CNS donde le habrían dado atención y lo nebulizaron sin sospechar que podía tener COVID-19. Otro día fue a uno de los dos hospitales de Punata asegurando que en la Caja no quisieron nebulizarlo y recibió ese tratamiento. Fue referido luego al Policlínico de Atención Integral en Salud de Especialidades (PAISE) Recoleta de la CNS, que estaba cerrado, lo que obligó a su familia a acudir a una clínica privada, donde aparentemente lo revisaron, pero no quisieron admitirlo, presuntamente porque sospechaban de COVID-19.
El penúltimo destino fue el Policlínico de la CNS en la avenida Blanco Galindo, donde fue internado. Le hicieron radiografías y otros estudios. Cuando los médicos avisaron a la familia la sospecha de coronavirus, la reacción fue airada y llegaron a pedir alta médica.
“La familia se enojó mucho, (después) sacaron el cadáver a la fuerza. No sé si sacaron siguiendo los protocolos. Lo velaron y nadie quiere hablar con quienes tuvo contacto la familia. Lo enterraron como un muerto común y corriente. Cuando (en la CNS) vieron las radiografías, avisaron directo al Ministerio de Salud, ni siquiera a Punata”.
Se conoce que en la CNS se le hizo una prueba rápida al paciente, cuando aún estaba vivo, y dio negativo a COVID-19. Luego, se envió un nuevo análisis a Santa Cruz que dio positivo. Para entonces, el hombre ya había sido trasladado a Punata por su familia, donde fue enterrado el sábado.
En el velorio, el viernes pasado, hubo al menos 40 personas. Una vecina que acudió dijo que el ataúd estaba cerrado y que nadie se acercó.
Con información de Opinión
