Caracas, 18 Nov (BBC).- El presidente venezolano defendió en una entrevista el domingo el creciente papel que la divisa juega en la economía de Venezuela como «válvula de escape» frente a la crisis, una declaración que contrasta con la que durante años fue la línea de su gobierno.
El país sufre una grave crisis económica. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el producto Interno Bruto se ha reducido en más de la mitad desde 2013, el año en que Maduro accedió al poder. Y la hiperinflación, que, según el Banco Central de Venezuela cerró 2018 por encima del 130.000%, hace que la moneda nacional, el bolívar, pierda constantemente su valor, lo que ha incentivado un uso cada vez más generalizado del dólar.
Un reciente informe de la consultora Ecoanalítica estimó que las transacciones en dólares son ya más del 53% del total. En Maracaibo, una de las ciudades más importantes del país, llegarían ya al 86%.
Qué dijo Maduro
En una entrevista en la cadena Televen con José Vicente Rangel, un veterano político que fue vicepresidente de Hugo Chávez, Maduro se refirió a la creciente dolarización.
«No lo veo mal (…) ese proceso que llaman de dolarización; puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía (…) gracias a Dios existe», afirmó el presidente.
No obstante, aseguró que «Venezuela siempre va a tener su moneda (…) vamos a tener siempre el bolívar, y vamos a recuperarlo y vamos a defenderlo».

Cada vez más comercios en Venezuela muestran los precios también en dólares.
El líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por Estados Unidos y la mayoría de estados de América Latina y la Unión Europea, cargó contra Maduro tras escuchar sus palabras: «El fracasado de Miraflores reconoce hoy que el país está dolarizado».
Qué decía antes
Que Maduro aprobara públicamente el uso del dólar sorprendió a muchos.
En la campaña previa a las elecciones presidenciales de 2018, criticó las propuestas de dolarizar el país del candidato rival Henri Falcón.
«No sabe lo que dice», llegó a decir Maduro, que añadió que «esa propuesta de dolarizar y acabar con la moneda venezolana es una propuesta anticonstitucional».
Cuando en febrero de 2018 Maduro anunció el lanzamiento del petro, la criptomoneda con la que esperaba relanzar la economía venezolana y de cuya existencia real muchos dudan más de un año después, tanto él como otros miembros de su gobierno repitieron que contaba con el respaldo de las reservas petroleras de Venezuela, una ventaja respecto al dólar, cuyo valor es estrictamente fiduciario.
Qué ha hecho cambiar de opinión a Maduro
En los últimos meses, presionado por la grave situación económica y el impacto de las sanciones impuestas desde Estados Unidos, el gobierno de Maduro ha ido relajando muchos de los controles que durante años restringieron la actividad económica en Venezuela.
Pese a la retórica anticapitalista de su gobierno «revolucionario», economistas como Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalítica, creen que Maduro «está aplicando un plan de ajuste, aunque no lo admita».
A veces sin anunciarlo públicamente, las autoridades abandonaron prácticas que habían sido una de las señas de identidad desde la época de Chávez, como el control de precios y el de cambios, lo que, según Henkel García, «ha permitido un mayor dinamismo a la economía».

Las sucesivas reformas monetarias no han servido para frenar la pérdida de valor del bolívar y la extensión del uso de las divisas.
Al permitir la entrada de dólares y dar mayor libertad a los agentes económicos, «Maduro ha ganado algo de tiempo y ha aliviado la presión social a la que estaba sometido», indica Henkel García.
¿Será el dólar la nueva moneda de Venezuela?
García señala que «la experiencia demuestra que los procesos de dolarización son irreversibles a corto plazo y las palabras de Maduro animarán todavía más a usar el dólar a quienes aún dudan».
Venezuela no es el primer estado de América Latina que tiene que recurrir al dólar para frenar la inflación y estabilizar su economía. Ya antes lo hicieron otros como Ecuador, Perú o Bolivia.
Pero en Venezuela no se está regulando legalmente el proceso, sino que es la sociedad la que espontáneamente está agarrándose a los billetes verdes sin que haya un marco jurídico claro, lo que, según los expertos plantea problemas.

Los peor parados son quienes cobran en bolívares, como los empleados públicos.
Los grandes perdedores en el actual escenario, sostiene Rodríguez, «son quienes ganan en bolívares»: la mayoría de la población, según los estudios, entre ellos los empleados del Estado, cuyo salario sube mucho menos de lo que lo hacen los precios.
Aunque Maduro recordó que a quienes perciben sus ingresos en la moneda local «los salva la patria», gracias al sistema de bonos y ayudas implantado por los gobiernos chavistas.
Los expertos reclaman que la dolarización sea plena y legalmente establecida, pero algunos dudan de que eso sea posible bajo el actual esquema de sanciones de Estados Unidos, ya que, dice García, «al estar el gobierno sancionado, impiden que pueda haber un proceso de dolarización formal».
El analista afirma que el dólar «le ha dado oxígeno a la economía», pero no bastará para terminar con la crisis en Venezuela.
