La Paz, 9 nov (Radio Splendid).- El dirigente de los carniceros de Bolivia, José Luis Ramos, advirtió con subir el precio del kilo de carne hasta en un 20% si el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) obliga a sus afiliados a entregar facturas.
El dirigente explicó que el ganadero ya paga el impuesto al RAU (Régimen Agropecuario Unificado) y sobre eso aplicar a los comercializadores más impuestos traería como consecuencia nuevos precios en la carne y sus derivados.
“Si nosotros llegamos a facturar, por lo menos tenemos que aumentar un 20% el precio; entonces, el producto kilo gancho puede costar entre 24 a 30 bolivianos, y el afectado no va ser el carnicero, sino será el ama de casa, y eso tendrá un efecto dominó”, apuntó.
El dirigente indicó que los carniceros se declararon en emergencia por los “atropellos” y fiscalizaciones “injustas” que viene realizando el SIN.
Ramos indicó que actualmente los carniceros compran de los ganaderos el kilo gancho de carne en 20 bolivianos y trabajan generalmente con el capital de éstos, por lo que fiscalizarlos a base de las compras es un error.
“Nosotros estamos sacando la carne en gancho y de eso nos están fiscalizando, como si fueran nuestros capitales o nuestras ganancias, y no es así, esta mercadería es de los ganaderos”, remarcó.
Los intentos del SIN de que los carniceros emitan factura vienen desde 2013. El propósito es que los grandes comercializadores e intermediarios de la carne paguen impuestos.
