Luis Rico, considerado uno de los mejores cantantes con temática social y de protesta en Bolivia, falleció la noche del lunes 2 de noviembre.
El cantautor nacional, de 81 años, dedicó más de 50 años a retratar la historia, cultura y realidades políticas del país a través del folklore.
“Nuestro amado Luis Rico ha partido, pero nos ha dejado un enorme legado de amor. Su potente voz jamás se apagará y será siempre nuestra luz”, señala un comunicado de la familia difundido en redes sociales.
LEE TAMBIÉN: Lara exige al viceministro Maldonado dar explicaciones tras amenazas en su contra
En su publicación, los familiares de Rico expresaron su agradecimiento por los mensajes de condolencias y solidaridad, además anunciaron que en las próximas horas brindará más detalles sobre el lugar del velatorio.
Rico retrató distintas realidades del país con sus composiciones e interpretaciones, recuperando historias, personajes y expresiones culturales de las regiones del altiplano, los valles y el oriente boliviano.
Canciones como “Cuando Tenga la Tierra”, “Moto Méndez”, “Elegía a Juana Azurduy” y “Matrimonio en el Conventillo”. También fue reconocido por su interpretación de Viva mi patria Bolivia, composición de Apolinar Camacho.
LEE TAMBIÉN: Evistas anuncia marcha nacional desde Patacamaya a La Paz el 6 de noviembre
Rico Arancibia nació en Tupiza, Potosí el 15 de mayo de 1945 y radicó en La Paz a partir de 1970. Cursó estudios superiores en la Universidad Tomás Frías de Potosí y durante su trayecto llevó su música por toda Europa, interpretando el folklore boliviano y de Latinoamérica.
Durante la época de la dictadura militar en Bolivia, el artista vivió dos exilios forzados. La primera en 1972, durante el régimen de Hugo Banzer, donde tuvo que salir del país para volver clandestinamente en 1976 y posteriormente trasladarse a Francia.
En 1980, el Gobierno de Luis García Meza lo exilió a México, donde Rico obtuvo una segunda nacionalidad.
LEE TAMBIÉN: Jefe de la Policía afirma que hay fiscales que buscan mantener “cobertura al narcotráfico”
Al igual que otros destacados exponentes de la “Nueva Canción”, su música social y de protesta lo convirtió en un objetivo político para los regímenes, obligándolo a desarrollar gran parte de su carrera artística en el extranjero.
Su aporte a la cultura nacional fue reconocido en 2013 con el Premio Nacional de Cultura de Bolivia. En 2024 también recibió el Premio Maya Internacional por su trayectoria artística.

