La Policía ejecuta un plan de búsqueda para localizar al principal sospechoso por el traslado de armas de guerra desde Estados Unidos (EEUU) hasta el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz, Bolivia, ocultos en maletas con repuestos para vehículos.
En conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que un ciudadano norteamericano, identificado como Adrián Hurtado Serafonsky, arribó a la terminal con tres valijas, declaradas con repuestos de vehículos en su interior, donde se encontraron armas de uso policial y militar.
De acuerdo a los antecedentes, el hecho se registró al promediar las 11:00 horas del 9 julio, el súbdito extranjero llegó de EEUU y declaró que transportaba repuestos de vehículos, sus maletas de mano no fueron retenidas por tramites aduaneros hasta la cancelación del impuesto por los bienes.
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Cuando el ciudadano norteamericano y otros dos acompañantes pretendían pagar y retirar el equipaje, personal del Centro Especial de Seguridad Aeroportuaria (CESPA) y de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) procedieron a abrir las valijas en las que encontraron el armamento bélico.
“Al momento de realizar el pago para recoger el equipaje este jueves se encontraron cuatro fusiles AK-47, calibre 7,62. A la fecha persisten dos detenidas y una prófuga”, informó Oviedo.
En ese marco, la autoridad confirmó el inicio de una investigación por presunto tráfico de armas y la búsqueda de Hurtado Serafonsky, quien arribó al país el pasado 7 de julio procedente de Estados Unidos con un equipaje de tres maletas, que fueron declaradas con repuestos para vehículos en su interior.
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Agregó que el equipaje quedó retenido por trámites aduaneros pendientes. Por este caso, fueron aprehendidos Susana R. y Ricardo R., quienes prestaron su declaración ante agentes investigadores de la FELCC.
Oviedo afirmó que las diligencias buscan establecer el destino de los fusiles y determinar presunta la participación de otras personas. “Es un arma de guerra, muy peligrosa”, advirtió al referirse a los fusiles AK-47 secuestrados.
De acuerdo a las primeras investigaciones de la fuerza anticrimen, las armas de fuego estaban desmontadas y ocultas entre repuestos mecánicos, lo que permitió su camuflaje durante el traslado del equipaje.

