El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo descartó este jueves liberar a los detenidos vinculados con ataques armados, uso de explosivos o agresiones graves contra policías durante el conflicto social en el país en casi cincuenta días.
La decisión se conoció tras el inicio de la mesa de diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) en La Paz, donde los dirigentes sindicales reclamaron la liberación de los arrestados en protestas y bloqueos.
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Oviedo explicó que desde la noche del miércoles 17 de junio una comisión de abogados del Gobierno, fiscales y representantes de la COB revisa “caso por caso” la situación de cada detenido con el objetivo de diferenciar quienes fueron aprehendidos solo por participar en protestas de quienes tienen indicios por delitos como fabricación de explosivos, disparos o lesiones a efectivos.
“Una cosa es que una persona sea detenida protestando, y otra es que haya lanzado dinamita o disparado contra un policía. Esos detenidos no pueden ser liberados”, remarcó el ministro y añadió que 55 policías resultaron heridos en el conflicto, uno perdió la vista y varios tienen lesiones por explosivos.
El Gobierno espera que los primeros resultados de la revisión se presenten hoy antes de la reinstalación de la mesa de diálogo en La Paz. La COB mantiene como punto no negociable la libertad de los detenidos, mientras el Ejecutivo insiste en que quienes cometieron delitos graves enfrentarán la justicia.
La tarde del miércoles, inició la negociación entre el ente de trabajadores y el Ejecutivo. Los bloqueos de carreteras se realizan desde principios de mayo para presionar la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La medida ocasionó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades, además de 16 fallecidos y pérdidas económicas millonarias.

