En coordinación con la Policía, el Ministerio Público procedió la mañana de este lunes con el allanamiento de la vivienda del expresidente del Estado, Luis Arce, ubicado en la ciudad de La Paz, como parte de las investigaciones realizadas por la presunta comisión del delito de legitimación de ganancias ilícitas en una causa abierta contra los hijos del exmandatario.
Se trata de “un allanamiento a un inmueble vinculado a la familia Arce”, dijo el fiscal asignado al caso Néstor Torrez, de la ciudad de Santa Cruz, quien encabezó la acción judicial ejecutada en el edificio “El Colibrí”, en la avenida Busch.
Señaló que “toda la familia Arce Mosqueira” es investigada en el presente caso porque se habrían realizado movimientos financieros sospechosos y se habrían adquirido varios bienes.
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De acuerdo a información de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz, la familia del exjefe de Estado habría aumentado su fortuna de manera ilícita, mediante contrataciones irregulares en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), e intentaba legitimar estos recursos a través de negocios en el sector agroindustrial.
La hipótesis cobra fuerza con un análisis económico-patrimonial de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), que detectó transacciones sospechosas realizadas por Luis Arce Catacora –actualmente encarcelado en el penal de San Pedro– y sus hijos Marcelo, Rafael y Camila Arce Mosqueira.
Marcelo, hijo mayor del expresidente, fue internado en el penal de Palmasola de Santa Cruz, luego que un juez cautelar determinó, el viernes 20 de marzo, 140 días con detención preventiva por legitimación de ganancias ilícitas. En el proceso que enfrenta también están incluidos sus otros dos hermanos.
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Entretanto, Rafael y Camila son investigados en una primera causa penal por la adquisición del predio denominado “Adán y Eva” –de 2.187 hectáreas en Santa Cruz—por un valor de 3,3 millones de dólares.
De acuerdo a las pesquisas, los dos hermanos accedieron a créditos bancarios, cuando tenían 25 y 20 años respectivamente, por 9,1 millones de dólares para adquirir el terreno y utilizar el resto del dinero en trabajar la propiedad.

