Irán ejecutó este miércoles su declaración de venganza por el asesinato de Ali Larijani. La respuesta fue una ofensiva con misiles contra territorio israelí tras la muerte de una de las figuras más influyentes del país, que ocurrió en un ataque por parte de Israel.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó que había lanzado misiles cerca de Tel Aviv “en venganza por la sangre del mártir, Dr. Ali Larijani y sus compañeros”.
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Esta represalia muestra que Teherán ha logrado mantener su posición en la guerra justo cuando enfrenta un golpe directo a su dirigencia, el cual llega además menos de un mes después de la muerte del líder Supremo, Alí Jamenei, también en un bombardeo de Israel y EEUU, y lo hace sin soltar el control estratégico que ejerce con el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, por el cual, a cientos de kilómetros de distancia, el presidente de EEUU, Donald Trump, sigue presionando a la OTAN.
De hecho, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán Abbas Araghchi, declaró que el sistema político del país se mantiene sólido a pesar de los asesinatos de altos funcionarios, insistiendo en que tales acciones no debilitarán la estructura del Estado.
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En una entrevista con el medio Al Jazeera, Araghchi señaló: «No entiendo por qué los estadounidenses y los israelíes aún no lo comprenden: la República Islámica de Irán tiene una estructura política fuerte con instituciones políticas, económicas y sociales bien establecidas». «La presencia o ausencia de un solo individuo no afecta esta estructura», añadió.
Además, a través de una publicación en X este martes, Araghchi advirtió que las consecuencias de la guerra en Oriente Medio tendrán efectos globales. La ola de repercusiones apenas comienza y los golpeará a todos, sin distinción de riqueza, fe o raza», escribió. Junto a su comentario publicó una copia de la renuncia del jefe de contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, quien dijo abandonar el cargo por su oposición a este conflicto.
«Cada vez más voces, incluyendo a autoridades europeas y estadounidenses, afirman que la guerra contra Irán es injusta. Más miembros de la comunidad internacional deberían hacer lo mismo», agregó.

