El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, anunció la promulgación de un paquete de medidas orientadas a “facilitar las exportaciones” de soya y dejar sin efecto el sistema de control de precios y cupos sobre subproductos.
En conferencia de prensa, acompañado del viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, Justiniano explicó que la iniciativa se implementará mediante dos resoluciones.
LEE TAMBIÉN: COB exige anular proyectos de ley antibloqueo y respalda recorte salarial a parlamentarios
La primera simplifica los procedimientos de exportación de soya para la comercialización de grano en mercados externos; la segunda, elimina el sistema de cupos y bandas de precios en subproductos de soya que regulaba la relación entre las industrias y los sectores productivos, como el lechero, avícola y porcinocultor.
“Estamos pensando en nuestras familias bolivianas, priorizando el abastecimiento del mercado interno y a la vez promoviendo las exportaciones de los excedentes”, afirmó la autoridad, subrayando que la reforma tiene por finalidad fijar un equilibrio entre competitividad externa y seguridad alimentaria doméstica.
LEE TAMBIÉN: Bolívar se despidió de Perú con una victoria, derrotando 4-1 a Universitario Junior de Cusipata
Anteriormente, la cartera de Estado obligaba a las industrias aceiteras a vender subproductos —como harina o cascarilla de soya— exclusivamente a asociaciones determinadas, muchas de las cuales no existían, lo que dificultaba el acceso a insumos y encarecía los costos logísticos. Con la nueva norma –explicó Justiniano– “el productor es libre de comprar sus insumos donde más le convenga, buscando el mejor precio y el menor costo de transporte”.
De acuerdo al Gobierno, el precio del litro de aceite refinado comestible está en Bs 18,50, cifra que busca proteger a los consumidores frente a especuladores y distorsiones del mercado. La autoridad recordó que, en anteriores gestiones, el aceite de cocina llegó a cotizarse entre los Bs 20 a Bs 25, debido a la especulación y a la falta de oferta interna regular.
LEE TAMBIÉN: La inteligencia artificial y la computación cuántica serán las herramientas para diseñar las ciudades del futuro
De igual manera, la normativa establece que al menos el 20% de la producción de soya permanezca en el país, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de materias primas para la elaboración de harina, aceite y otros subproductos.
Con estas reformas, el Gobierno busca no solo incrementar el ingreso de divisas por exportación, sino también dinamizar la cadena logística interna, permitiendo que la producción nacional sea más competitiva y eficiente.

