El monumental escenario de Tomorrowland principal fue consumido por un incendio de grandes proporciones a tan solo 48 horas de abrir sus puertas en Bélgica. Aunque no hay heridos, la incertidumbre marca el inicio del evento más esperado del verano europeo.
El corazón de Tomorrowland, el festival de música electrónica más emblemático del mundo, ha sido destruido por un voraz incendio en la localidad de Boom, en la provincia de Amberes, Bélgica. Las llamas devoraron el escenario principal el martes por la noche, dejando solo cenizas de lo que hasta el mediodía era una impresionante estructura decorativa que encabezaría tres días de espectáculos con DJs de talla mundial.
LEE TAMBIÉN: La Fiscalía cita a declarar a Ruth Nina por tres delitos tras sus amenazas a las elecciones
Las causas del siniestro aún no han sido oficialmente determinadas. Sin embargo, testigos aseguran haber escuchado explosiones minutos antes del incendio, posiblemente relacionadas con pruebas pirotécnicas realizadas como parte de los preparativos. El viento y las altas temperaturas de los últimos días habrían agravado la situación, mientras los materiales inflamables del escenario—plástico y fibra de vidrio—alimentaron una gigantesca columna de humo visible desde kilómetros.

Los bomberos evacuaron de inmediato a todo el personal que trabajaba en el lugar. Afortunadamente, no se han reportado heridos. Aun así, el impacto logístico y emocional del siniestro es considerable. Más de 100.000 personas ya tienen entradas para el evento, y varios vuelos chárter con asistentes ya han aterrizado en suelo belga.
LEE TAMBIÉN: Gobierno y TSE coordinan seguridad para las elecciones generales
A través de sus redes sociales y página oficial, los organizadores aseguran que Tomorrowland 2025 “se celebrará como de costumbre” y que DreamVille, el área de alojamiento para miles de asistentes, abrirá este jueves como estaba previsto. También afirmaron que las actividades satélite en Bruselas y Amberes no sufrirán cambios. No obstante, admiten que “se están buscando soluciones” urgentes para mantener el espectáculo central durante el fin de semana.
Mientras los equipos trabajan contrarreloj para salvar la experiencia Tomorrowland, el festival se enfrenta al reto más grande de su historia reciente. El fuego ha destruido su símbolo más visible, pero los organizadores y fanáticos mantienen viva la esperanza de que la música, al final, prevalezca sobre las cenizas.

