Este viernes 2 de mayo marca el inicio de una ambiciosa remodelación del estadio Ramón «Tahuichi» Aguilera en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, con el objetivo de albergar la final única de la Copa Sudamericana 2025, programada para el 22 de noviembre. Las obras, que ya cuentan con maquinaria pesada en el lugar, buscan adaptar el recinto a los estándares exigidos por la Conmebol.
El proyecto contempla una inversión de aproximadamente 111 millones de bolivianos, destinados a mejoras significativas como la instalación de una cubierta metálica de 20.000 metros cuadrados sobre las graderías, la implementación de 168 luminarias LED para una mejor iluminación y la incorporación de dos pantallas gigantes LED de 5×3 metros, entre otras mejoras tecnológicas.
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Además de las mejoras estructurales, se realizarán cambios en la disposición de las casamatas, que serán reubicadas por recomendación de la Conmebol, y se construirá un túnel de acceso para los jugadores, conectado con los vestuarios y la zona mixta. También se renovará la fachada del estadio, se instalará un nuevo ascensor y se habilitará un patio de comidas con capacidad para 150 personas.
El Gobierno nacional ha confirmado su apoyo a las refacciones del estadio, comprometiéndose a destinar los recursos necesarios y colaborar con las autoridades locales para asegurar que el evento se lleve a cabo sin contratiempos. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, destacó la importancia de este respaldo para garantizar que la final de la Copa Sudamericana se dispute en Santa Cruz, una de las ciudades más representativas del deporte boliviano.
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La elección de Santa Cruz como sede de la final de la Copa Sudamericana 2025 representa una oportunidad única para Bolivia de mostrar su capacidad organizativa en eventos deportivos de gran magnitud. La ciudad deberá demostrar que está en condiciones de albergar eventos internacionales, lo que implicará un esfuerzo conjunto entre la Gobernación, la Alcaldía, el Gobierno nacional, la Conmebol y la Federación Boliviana de Fútbol.
Con las obras de remodelación en marcha, Santa Cruz se prepara para recibir a miles de espectadores locales e internacionales, lo que no solo posicionará a la ciudad como un destino futbolístico internacional, sino que también generará un impacto económico y turístico significativo para la región. La final de la Copa Sudamericana 2025 será un hito en la historia del fútbol boliviano y una vitrina para mostrar al mundo la pasión y el compromiso del país con este deporte.

