La Paz, 3 de ene (Radio Splendid).- El ministro de Salud, Jeyson Auza, defendió este lunes las medidas asumidas para la vacunación de la población argumentando que estas determinaciones no obligan a la inoculación; sino que incentiva a la inmunización. Esto luego de que diferentes sectores pidieran su renuncia y exigiendo la abrogación del Decreto Supremo 4640 y 4641.
“Este ministro ha recibido una tarea, este ministro ha recibido una misión y ha jurado con el brazo levantado que va defender la salud del pueblo boliviano. (…) Quiero ser muy claro en eso, no obliga a la vacunación; pero intenta incentivar la coberturas de vacunación”, dijo Auza.
Asimismo, denominó a esta medida como una “acción correcta”, ya que considera que está orientada en cuidar la salud de la población y que, gracias esta determinación, las personas están empezando acudir a los centros de vacunación.
“Si esa decisión significa que no puede ser acatado y puedan solicitar la renuncia, adelante; pero consideramos que una acción que esté orientada a cuidar la salud de la población, es una acción correcta. La gente ha empezado acudir los centros de vacunación y la vacunación ha demostrado que la gente se está muriendo en menor cantidad”, manifestó.
Auza llamó a la conciencia de la población, indicando que sin las vacunas en el país, Bolivia tendría una catástrofe. También pidió seguir el ejemplo “simbólico” del vicepresidente del Estado, David Choquehuanca, quien considera que “ha demostrado el cumplimiento de la norma establecida” respetando su cosmovisión.
“Llamamos a la conciencia del pueblo boliviano ¿Qué hubiera sido de Bolivia si tuviéramos esta cantidad de casos sin vacunación? Hubiera sido la catástrofe. (…) por eso decimos a nuestro pueblo boliviano, así como el vicepresidente, simbólicamente, ha mostrado ese cumplimiento del deber del acatamiento de la norma establecida; además respetando su cosmovisión.”, añadió
En los últimos días de mes de diciembre de la gestión pasada, varios sectores cuestionaron las medidas tomadas por el Gobierno la cual consistía en pedir el carnet de vacunación o una prueba PCR para el ingreso a una entidad pública o privada. Ante ello, estos grupos, consideraron a esta determinación como actos discriminatorios, ya que según ellos, contradice a la Constitución Política del Estado. Por ello pidieron la renuncia del ministro de Salud, Jeyson Auza.
